Siempre veo el lado negativo de las cosas

Si eres de los que tienden a focalizarse en lo negativo de una situación, deja de culpabilizarte y victimizar por ello, porque al hacerlo, paradójicamente, estarías incurriendo en lo mismo que quieres evitar.

El primer paso para provocar un cambio, como en cualquier área, es ser consciente de lo que te perjudica.

Así que, de alguna manera, reconocer tu tendencia a ver el mundo gris, te honra, y te ayudará a dar un giro en tu vida.

El problema es que muchas veces acabas sintiéndote mal (frustrado, triste, ansioso, aterrorizado, enfadado, etc.) sin saber muy bien por qué, y después te das cuenta de que llevabas minutos, incluso horas y días, generando pensamientos negativos constantemente.

Eso pasa factura, sí o sí. Toda emoción negativa viene precedida de un pensamiento negativo. Podrás ser consciente, o no, de lo que has pensado, pero tu sentir negativo se origina en una interpretación negativa de las circunstancias.

Esto significa que puedes entrenarte en detectarte a ti mismo haciendo una lectura negativa de la realidad y, sin castigarte, aceptar que te has ido por el camino gris.

Acto seguido, intentar crear una nueva versión más benévola de lo que estás viviendo. Realista, pero más positiva.

No se trata de negar que hay obstáculos, dificultades, decepciones o situaciones adversas. Existen.

La propuesta para ser feliz más bien va encaminada a gestionar esos estímulos negativos del ambiente de una manera más eficaz.

¿Cómo? Amortiguando su peso, haciendo hincapié en los positivos que, muchas veces, te pasan desapercibidos.

Si te has identificado con el título de este artículo, es porque llevas mucho tiempo, seguramente años, metido en un mismo circuito de pensamiento, del que no sabes salir, ya que lo has hecho automático e inconsciente.

¿Entiendes, entonces, lo importante que resulta en tu caso que procures compensar la predisposición mental que tienes?

Como cuando incorporas un hábito nuevo a tu vida, al principio te resulta extraño, te requiere esfuerzo, pero si le das continuidad, después de un mes de pequeñas acciones nuevas, comienzas a sentir que el cambio aparece.

Ver el lado positivo de las cosas no es algo reservado a unas pocas mentes privilegiadas, que nacieron así, o que se desarrollaron en un entorno familiar que lo potenció.

No voy a engañarte, indudablemente, hay quien parte con ventaja; pero estás a tiempo. La plasticidad cerebral ya está demostrada, y puedes generar nuevas conexiones cerebrales, cambiando tu actividad mental, si te ejercitas en ello.

Veamos algunas de las prácticas que pueden ayudarte a diluir esta tendencia tuya:

#1. Recopilación diaria de sucesos positivos a valorar.

No esperes a que el optimismo te venga de forma natural y espontánea.

Si quieres revertir la inclinación a ver el lado negativo de las cosas, necesitas hacer conscientemente un ejercicio diario, en el que seas capaz de detenerte a buscar activamente de 5 a 10 elementos positivos de esa jornada.

Como intuyes, no hace falta que sean grandes cosas, ni siquiera que otra persona lo valore como tú.

Lo único importante es que registres en un documento todo aquello que merece la pena señalar, porque te genera alguna emoción positiva (en algún grado).

Cuando lleves un mes haciéndolo, podrás comprobar la inmensa cantidad de cosas positivas y gratificantes que has vivido, y lo ciego que estabas antes.

#2. Mensaje semanal de gratitud.

El formato es secundario, puede ser un whatsapp, un email, una carta, una nota o unas palabras. Elige el que prefieras y más se ajuste a la situación.

Conecta emocionalmente con la sensación de gratitud. Sentirte agradecido con alguien por lo que ha compartido contigo, lo que ha hecho por ti, lo que te ha ayudado, lo que te ha contado, etc.

El solo hecho de pensar en alguien o en algo por lo que te sientes afortunado, y además poder expresárselo en forma de “gracias”, te hará mucho más consciente de las experiencias bellas que estás teniendo, y lo reconfortante que eso resulta.

#3. Comprométete con “lo bueno de lo malo”

Esta tarea constituye un verdadero reto en algunas ocasiones, lo reconozco. Es tan complicado ver el lado amable de determinados acontecimientos vitales, que acabamos por habituarnos a quejarnos, enojarnos, frustrarnos o deprimirnos cuando la vida se pone oscura.

Sin embargo, una vez que aparecen estos sucesos adversos, algunos hasta traumáticos, siempre podemos ver algún aprendizaje o desarrollo de habilidades con posterioridad.

De todas formas, no hace falta que sean hechos de tanta envergadura para ejercitarnos en encontrar lo bueno de lo malo.

Basta con que aparezca un atasco, una rueda que se pincha, un vestido preferido que se rompe en el último momento, un amigo que decepciona, un dinero con el que contábamos que se esfuma, y otras tantas cotidianeidades negativas que se prestan a ser miradas desde otro ángulo.

¿Qué de bueno podría tener que se dieran estas circunstancias? ¿Podría ganar tiempo para escuchar música en el atasco? ¿Podría empezar a cambiar mi sistema de ahorro tras el imprevisto? ¿Podrían generarse cambios nuevos y positivos a partir de estos contratiempos?

#4. Arrímate al árbol más positivo.

Es un hecho, convivir con personas que emanan positividad, despierta en ti emociones y pensamientos similares.

Ahora, has de tener en cuenta que, si tu tendencia es ser negativo, estas personas medicina (positivas), puede que intenten sacarte del túnel, pero también es posible que acaben haciéndote la cobra y huyan de ti.

Así que, contágiate, mimetízate con estas personas que despiertan a su paso alegría y un buen clima impresionante.

Observa su patrón de pensamiento, fíjate cómo le dan la vuelta a los problemas y su gran capacidad para valorar en positivo cada pequeña cosa.

Si tienes a alguien así en tu entorno, tienes un regalo, seguramente lo sabes. Mantente receptivo a sus propuestas, no le hagas un pulso, intentando demostrar que la versión pesimista es la que, en el fondo, triunfa.

Deja que entre en ti la posibilidad positiva que te sugiere.

Y de nuevo, siéntete afortunado por haberte topado con una persona con este estilo de pensamiento.

Sigue entrenando, ¡sigue, sigue!

¿Eres de los que siempre ven el lado negativo de las cosas?

¿Te gustaría aprender a pensar de manera más positiva?

Por | 2018-08-04T21:20:17+00:00 septiembre 4th, 2018|Desarrollo personal|Sin comentarios

About the autor:

Licenciada en Psicología por la UAM, Col. Nº M-16099. Experto en Psicoterapia Breve. Máster en Sexología y amplia experiencia como psicóloga y formadora en el área de la psicología de la salud y la educación. Fundadora de Tupsicologia.com, asesoramiento psicológico presencial y on line, un apoyo profesional y cercano

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POR LA AUTORA DE ESTE BLOG

EXPERTA EN TERAPIA PAREJA

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