¿Por qué me afectan tanto las críticas?

En cuanto me dicen que he cometido un error, se me hace un nudo en el estómago.

Cuando me hacen una crítica, aunque sea con buena intención, me da un bajón casi de inmediato.

Noto que soy muy sensible a las malas opiniones de amigos o simples conocidos.

Como me digan algo que les ha ofendido o molestado de mí, me quedo dándole vueltas mucho tiempo.

Estas son solo algunas de las sentencias con las que una persona altamente sensible a las críticas se castiga.

No hay nadie que se salve, a todos acaban llegándonos, de una manera u otra.

No puedes librarte, hagas lo que hagas, recibirás críticas, directas, indirectas, constructivas o destructivas, pero llegarán a ti.

Si sientes que te estoy dando una mala noticia, es porque en el fondo has pensado que, si logras dar una buena imagen o estar atento a las necesidades de los otros, tal vez entonces, puedas lograr eso que tanto ansías: que no te critiquen.

¿Cuánto tiempo habrás invertido a lo largo de tu vida a intentar agradar a terceros?

Y a pesar de eso habrás comprobado que, inevitablemente, obtenías un «no me gustas» en más de una ocasión.

Si reconoces que te tomabas esto como objetivo, lo más probable es que hayas vivido con gran angustia y desconcierto el hecho de que los demás te critiquen, aunque te esforzaras por agradarles todo lo que estaba en tu mano.

¿Y si pudieras marcarte una meta nueva, más realista, que dependa más de ti y menos de otros?

Para eso, necesitas saber primero por qué las críticas afectan más a unas personas que a otras.

Seguro que te has quedado más de una vez sorprendido al ver cómo un amigo o familiar parecía inmune a los comentarios negativos de otros.

No es magia, ni que sea fríos o asocial, es que ha sido capaz de cambiar la interpretación de esa crítica.

¿Cómo? Modificando su pensamiento y sus creencias para reducir el impacto y la influencia de la valoración de los demás.

¿Quieres saber por qué te desestabiliza tanto una opinión negativa sobre ti?

#1. Te sientes juzgado en lugar de informado.

Una de las razones por las que recibes las críticas como si fueran golpes, es porque las consideras juicios, con los que etiquetan o menosprecian tus comportamientos, actuaciones o formas de pensar.

Si bien es cierto que, en ocasiones, el emisor de la crítica puede tener esta intención, no siempre es así, y en cualquier caso, en ti está la capacidad de traducir esos juicios en información a valorar como útil o inútil.

¿Qué quiere decirme realmente?

¿Detrás de sus malas formas, puedo rescatar algo del contenido?

¿Hay algo del mensaje que me resulte útil o eficaz para mí?

¿Qué información de esta crítica quiero utilizar en mi beneficio?

Este ejercicio de traducción, supone un esfuerzo consciente por tu parte para separar lo que te dicen del cómo te lo dicen, y quedarte con lo que te parezca productivo para mejorar.

#2. Como tú no te conoces bien, te sientes inseguro cuando te definen otros

Es importante que distingas entre el autoconcepto (cómo te defines tú) y el heteroconcepto (cómo te definen los demás).

Si lo que quieres y persigues es que todos te vean como tú te ves, cuando te dicen algo que no encaja con el concepto que tienes de ti mismo, puedes entrar en shock, indignación y frustración.

Las críticas de los demás son solo bocetos de ti, que vienen filtrados por sus propias percepciones, creencias, valores, etc.

El boceto no eres tú, es el reflejo de lo que el otro ve de una parcela tuya.

Este boceto puede coincidir o estar muy alejado de lo que tú opinas de ti mismo.

Sin embargo, cuando te conoces profundamente, reconocer o rechazar ese boceto es casi cuestión de segundos.

Claro que puedes recibir con humildad lo que te señalan otros para mejorar.

De esta manera, puedes apreciar matices de ti mismo, que te habían pasado desapercibidos, y con los que puedes aprender algo.

Ahora bien, no tienes por qué aceptar el envío que los demás te lanzan por mucho que venga a tu nombre y te digan que es tuyo.

Conócete a ti mismo, deja tu mente abierta a escuchar a los demás, pero empieza a tener confianza en tu propio criterio.

#3. Quieres agradar a todos siempre.

Si tienes una alta necesidad de aprobación, te será más difícil digerir las críticas, porque las leerás como una señal de fracaso en tu empeño por ser valorado positivamente por todos y en todo.

Cada vez que te revuelvas por una crítica, haz un cambio de rol, imagina que eres tú quien comienza a valorar las conductas de tus compañeros, familiares y conocidos.

  • ¿De verdad le das el ok a todos en todas y cada una de sus conductas?
  • ¿Eres consciente de que puedes desaprobar ciertas acciones de personas a las que sigues queriendo y teniendo en estima?
  • ¿Puedes distinguir el todo de las partes implicadas?

Si lo ves en los demás, entonces te será más fácil verlo en ti.

Permite que los demás sean auténticos y desaprueben algunos de tus comportamientos, permíteles ser y permítete ser desaprobado.

Detrás de una alta necesidad de valoración, hay un exceso de ego que necesita ser reconocido, admirado y valorado.

¿Te imaginas qué alivio experimentarías tras una crítica, si pudieras aceptar el hecho de no gustar a todo el mundo?

#4. Te crees al 100% lo que te dicen y al que te lo dice (la fuente)

Lo sé, algunas críticas te duelen más, porque provienen de alguien que admiras, quieres o respetas.

Esto es normal, digamos que, en el fondo, buscas que el que te critica tenga cierta credibilidad, por sus conocimientos en una materia, porque te conoce mucho en tu esfera personal o porque es alguien en quien confías.

Pero, ¿te has preguntado si la fuente es fiable? ¿si de verdad siempre acierta? ¿si podría estar contaminada o influenciada?

Es importante que de verdad cuestiones la procedencia y la validez de la crítica:

¿Cuánto te conoce realmente esa persona?

¿Qué sabe exactamente de ti?

¿Qué sabes tú de ella que podría explicar lo que te está diciendo?

¿Qué factores del contexto pueden estar influyendo en lo que dice?

¿Cuánto sabe esta persona del tema del que habla?

En algunos casos, podrás reducir drásticamente la afectación de una crítica, simplemente invalidándola.

¿Por qué?

  • Porque la persona está con rabia, ira, tristeza o frustración.
  • Porque le falta información sobre ti o la situación.

Las críticas seguirán llegando a tu nombre. En ti está la capacidad de verlas como algo que te hiere o algo que te aporta información, a conservar o a desechar.

¿Te afectan mucho las críticas?

¿Te quedas mucho tiempo dándole vueltas a la cabeza cuando te critican?

Por | 2020-05-02T23:48:38+00:00 mayo 3rd, 2020|Desarrollo personal|Sin comentarios

About the autor:

Licenciada en Psicología por la UAM, Col. Nº M-16099. Experto en Psicoterapia Breve. Máster en Sexología y amplia experiencia como psicóloga y formadora en el área de la psicología de la salud y la educación. Fundadora de Tupsicologia.com, asesoramiento psicológico presencial y on line, un apoyo profesional y cercano

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