Necesidad de aprobación: por qué la tienes

Cuando necesitas agradar a los demás a toda costa

¿Qué tal me queda?
¿Te parece bien lo que voy a hacer?
¿Tú qué harías en mi lugar?
¿Crees que estoy haciendo lo correcto?

Éstas son sólo algunas de las frases que expresan consideración e interés por la opinión de los demás. Ahora bien, si abusas de ellas y se convierten en tu carta de presentación, entonces es que necesitas exageradamente la aprobación de los demás.

A ver si me entiendes, no hay nada extraño ni problemático en desear gustar a los demás. ¿Quién no prefiere caer bien? ¿Quién no intenta de alguna manera agradar a los demás? La motivación por conseguir un Ok en el otro es sana, siempre y cuando sea tu preferencia, y no una necesidad que guíe todas y cada una de tus acciones.

¿Sabes de dónde te viene?

Tiene su origen en tu niñez. De pequeño intentabas encajar con lo que tus padres, profesores y otros adultos esperaban de ti. Creciste, como el resto de los mortales, subiéndote al tobogán sin manos y diciendo “mira papá, mira mamá”, buscando en ellos un gesto de amor, de aceptación. Seguiste resolviendo problemas matemáticos, mientras preguntabas “¿ es 14?”, de nuevo esperando que alguien te dijera “Bien, lo estás haciendo bien”.

Cuando llegaste a la adolescencia, pasaste a buscar ese reconocimiento en tu grupo de iguales, una etapa en la que lo que pensarán de ti tus amigos o la gente de tu edad era especialmente importante para ti, ¿lo recuerdas?

Hasta aquí todo normal, ibas desarrollándote física y emocionalmente, y tu autoconcepto (lo que piensas sobre ti) se iba construyendo a la par. Tu autoestima (el valor que te concedes) se ha originado a partir del reflejo que te devolvían de ti mismo tu familia, amigos y personas con las que interactuabas en tu infancia.

En aquel entonces, tenía sentido que acudieras a ellos para saber quién eras, pero como ser adulto ya no es necesario. A partir de ahora, puedes considerar la opinión de los demás, especialmente en determinadas ocasiones de tu vida, pero ya cuentas con las experiencias acumuladas suficientes como para ir concediendo prioridad a tus propios criterios.

Sin embargo, si no te valoras lo suficiente, si no crees que tu opinión sea igual de válida que la de los demás y te sientes inferior, tenderás a buscar exageradamente la aprobación de terceros cada vez que des un paso.

Veamos más detalladamente algunas de las razones que te llevan a querer gustar a los demás a toda costa:

#1. Transformar la autoestima en heteroestima.

Esto quiere decir que haces que la estima o el valor que te concedes a ti mismo dependa directamente de la heteroestima (la percepción que tienes de lo que te aprecian o valoran los demás). De modo que si crees que los otros te quieren, entonces te sientes válido; pero si notas que no te aprueban o valoran, entonces piensas que tú no vales.

En este sentido, esclavizar tu propia estima al valor que te otorga el prójimo, es muy peligroso, como puedes imaginarte. Todo tu bienestar y fortaleza lo depositas en manos de terceros. Cuando esto es así, tiendes a luchar, pase lo que pase, por ganarte ese aprobado, porque sin él, no eres “nada”.

Propuesta: Comienza por re-descubrir los aspectos positivos que hay en ti, pero no lo consultes con nadie, intenta hacer este trabajo a solas.

#2. Carencia de refuerzos, halagos o expresiones de afecto en tu pasado.

Si cuando eras niño no tuviste figuras de apego que te reforzaran verbalmente o con gestos afectivos tus pequeños logros o cualidades, lo más común es que hayas crecido con ese vacío latente.

Es comprensible que, como adulto, hayas intentado llenar ese hueco haciendo todo lo posible por agradar a los demás, para obtener lo que tenían que haberte dado de forma natural hace tiempo.

Es más, puede que te hayas esforzado tanto por alcanzar esa aceptación por parte de otros, que incluso la hayas suplicado, renunciando a tu auténtico yo, y ajustándote a lo que creías que sería deseable socialmente.

Propuesta: El pasado influye, pero no determina. Lo que no te dieron explica tu necesidad de aprobación, pero no la justifica. A partir de ahora no busques fuera lo que tiene que venirte de dentro. Ámate tal cual eres.

#3. Convertir un deseo en una necesidad.

Contar con el reconocimiento de los demás es algo positivo, puede servirte de estímulo para hacer bien tu trabajo, o de refuerzo para seguir ayudando a los demás.

La sonrisa y el gesto positivo de tu familia, tus allegados y tu comunidad pueden reconfortarte. Eres un ser social y es normal, pero cuando persigues esto de forma recurrente y obsesiva, pasa de ser un deseo a una necesidad. La frustración y la ansiedad no tardan en llegarte, porque como ya habrás podido comprobar es imposible agradar siempre a todo el mundo.

Propuesta: Cambia “tengo que caer bien” por “prefiero caer bien, pero si no lo consigo, no pasa nada”

Si no puedes ser tú mismo, tienes miedo a decir lo que realmente piensas y vives en estado de angustia procurando ajustarte a lo que otros esperan de ti, es que esta necesidad de aceptación te ha invadido. Pregunta a un profesional, consulta, es algo que puedes cambiar.

Para finalizar te dejo un vídeo de un seminario del Psicólogo Fernando Pena sobre cómo superar la necesidad de aprobación:

 

¿Tienes alta necesidad de aprobación?
¿Intentas siempre agradar a todo el mundo?

Por | 2017-07-08T15:33:52+00:00 diciembre 26th, 2014|Desarrollo personal|4 Comentarios

About the autor:

Licenciada en Psicología por la UAM, Col. Nº M-16099. Experto en Psicoterapia Breve. Máster en Sexología y amplia experiencia como psicóloga y formadora en el área de la psicología de la salud y la educación. Fundadora de Tupsicologia.com, asesoramiento psicológico presencial y on line, un apoyo profesional y cercano

4 Comentarios

  1. johnnydecima@gmail.com'
    Johnny 17 julio, 2016 en 5:11 am - Responder

    Excelente articulo, Muchisimas gracias!! Saludos fue de mucha ayuda

  2. jethrov@gmail.com'
    Karen 18 junio, 2017 en 12:12 pm - Responder

    Me ha gustado y servido el articulo. muchas gracias!

  3. perezmontilla2@gmail.com'
    jesus perez 5 junio, 2018 en 3:18 am - Responder

    hola que tal amiga aclareme esta duda xfavor una aprobacion es un palabra bonita: hablar bien de ti si estas bien, si eres bueno estas bueno, tambien el (si).. desaprobacion : lo contrario critica, insulto, castigo, hablar mal de ti , tambien el (no).. corrigeme

  4. estherbuenosvinos@gmail.com'
    esther89 1 octubre, 2018 en 8:43 am - Responder

    Hola buenas! gracias por el artículo!, recientemente ley algo relacionado que también me resultó muy interesante y habla de algunos trastornos asociados a esta necesidad de aprobación. A mi me fue de gran utilidad.
    Muchas gracias.
    Saludos!
    https://psicologia.clinic/blog/necesidad-de-aprobacion/

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POR LA AUTORA DE ESTE BLOG

EXPERTA EN TERAPIA PAREJA

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