Por qué me cuesta tanto ver el lado positivo de las cosas

Hoy quiero dar respuesta con este artículo a una de las preguntas que más me formulan en consulta, prácticamente todas las semanas me hacen llegar esta inquietud.

En algunos casos, esta duda puede llegar a convertirse en una tortura, especialmente si eres una persona que lees libros de autoayuda o tienes tendencia a autoanalizarte en exceso.

Soy testigo de cómo algunos pacientes se martirizan doblemente: por el sufrimiento que les ocasiona ver en gris la vida, y además por la culpabilidad que sienten por comportarse así.

No solo ves dramáticamente el asunto, sino que sientes rabia, angustia y desprecio por ti mismo por no ser capaz de verlo de otra manera. ¿Te lo pones difícil, no te parece?

En primer lugar, me gustaría pedirte que comiences por tratarte bien, con la comprensión y respeto con que tratarías a un amigo que, con los nervios y las prisas, no lograr abrir la puerta a pesar de tener la llave en la mano.

Si le gritas, le descalificas, le presionas, o te mofas de él, porque no es capaz de hacerlo, realmente aumentas la probabilidad de que no la abra y además pierda la llave.

¿Por qué tratarte entonces tan mal por el simple hecho de no saber cómo hacer algo?

Así que empecemos por entender qué te está pasando cuando tomas conciencia de la dificultad que implica ser más positivo, por más que te lo propones cada día.

Razones por las que te cuesta tanto ver en colores la vida:

#1.Te has hecho experto en ver en modo gris

Como cualquier habilidad constructiva, la habilidad destructiva de focalizarse en lo negativo también se aprende.

Parece increíble y surrealista, ¿verdad? ¡Mira que entrenarse uno en ser pesimista! Pues sí, como lo oyes.

Mes tras mes, año tras año, has ido poniendo en marcha un circuito de pesimismo, que al final te ha hecho ser experto en sesgar tu percepción de la realidad.

Es decir, que a medida que, una y otra vez, te dedicabas a detectar problemas: qué cosa dramática podría pasar en el futuro,  qué de malo hay en el comentario que me ha hecho esta persona, qué desventaja tiene esta relación, trabajo o circunstancia, tu facilidad para hacer zoom en lo negativo iba en aumento.

No hay nada como repetir una acción, para consolidarla y automatizarla en ti.

Consecuentemente, has desarrollado y potenciado la habilidad de generar ideas negativas en pocos segundos. Ahora, puedes dedicarte a ser guionista de dramas, o dar un golpe en la mesa, y decir “¡ya está bien, quiero cambiar!”

Propuesta:

Tendrás que compensar el tiempo y energía invertidos en hacerte experto en detención de potenciales catástrofes. ¿Cómo? Con la práctica sistemática de focalizar en el lado positivo de las cosas.

Y sí, es posible revertir este proceso, pero obviamente tienes que hacerte un entrenamiento justo en lo contrario: en hacer lecturas positivas de los hechos y dotarles de significado constructivo (qué te aporta esta crítica, de qué te sirve este problema…)

Comienza cada día a buscar la interpretación más amable y menos drástica de los obstáculos, al tiempo que practicas cada noche el hacer recuento de lo vivido con positividad.

Es un aprendizaje como cualquier otro, por supuesto que puedes entrenarlo. Y si necesitas ayuda, no dudes en consultar con un psicólogo que pueda dotarte de herramientas para que este trainning sea más potente, rápido y eficaz.

#2. Sufres el efecto de la profecía autocumplida.

Una profecía autocumplida o autorrealizada es una predicción que, una vez hecha, es en sí misma la causa de que se haga realidad.

Esto significa que una creencia negativa sobre ti o sobre la vida puede hacer que actúes influenciado por ella, y que al final tu comportamiento o las circunstancias cumplan lo que ya estaba originalmente en tu mente.

A la larga, percibes el curso de los acontecimientos o tus propias conductas como pruebas de que estabas en lo cierto desde el principio: “lo sabía, sabía que yo no iba a ser capaz”; “lo sabía, sabía que no iba a encontrar trabajo en este mes”

Ten en cuenta que actúas según piensas, así que si crees que algo es imposible o muy complicado, harás pocas cosas por conseguirlo, y por lo tanto, cuando no lo hayas obtenido, utilizarás ese hecho como refuerzo de tu creencia negativa original.

Propuesta:

Detecta cuándo te boicoteas con estas predicciones fatalistas. Observa cómo te acoplas pasivamente a estas creencias negativas sobre ti y sobre la vida, sin cuestionarlas.

Al final, eres y serás lo que crees que eres.

Como dice la coach Gloria Mendezlos imposibles de hoy solo son los posibles de mañana”.

No te olvides de incorporar a tus estimaciones futuristas un matiz de confianza, positividad y esperanza, porque actuarás conforme a ellas.

#3. Te hablas constantemente en negativo

José Saramago, el fallecido premio Nobel de literatura, decía “las palabras hay que decirlas y pensarlas en forma consciente”.

Y es que, como señalaba el literato, el lenguaje que escogemos para hablarnos a nosotros mismos, para contarnos lo que está sucediendo fuera, es determinante a la hora de provocarnos una emoción y una acción.

No puedes extrañarte, si después de una jornada diaria de lanzarte mensajes desesperanzadores acerca de tu futuro y despectivos sobre ti mismo, te sientes agotado, sin fuerzas, cerciorándote además de que no ha sido un día muy productivo.

¿Cómo crees que puede ser una vida entera, si utilizas palabras tóxicas o destructivas constantemente para describirte el mundo, a los otros y a ti mismo?

A tu cerebro no le es indiferente tu lenguaje.

Cuando tu cerebro escucha la palabra “no” al inicio de un diálogo, empieza a liberar cortisol, la hormona del estrés y la que te pone en estado de alerta.

Y cuando escucha un “sí”, activa la liberación de dopamina, la hormona de la recompensa y el bienestar.

Así que deja de subestimar el poder de las palabras con las que te acompañas cada día, porque son en gran parte responsables de tu estado de ánimo, y por lo tanto, de las acciones que lleves a cabo con posterioridad.

Propuesta:

Entrénate en hablarte en positivo. Es algo factible. No puedes llevar contigo las 24 horas físicamente a tu psicólogo, a tu Coach o a tu mejor amigo, pero seguro que puedes intentar reproducir a lo largo del día algunas de los mensajes que más te han movilizado de tus encuentros con ellos

Hazte un listado con automensajes positivos y creíbles, que puedan acompañarte siempre. Aquí te dejo un artículo para ayudarte a que sean realmente potentes:

Afirmaciones positivas: ¿cuándo son eficaces?

 

¿Siempre te ha costado tanto ver el lado positivo de las cosas?

¿Te pillas a ti mismo hablando y pensando en negativo?

 

 

Por | 2017-11-23T01:00:40+00:00 febrero 13th, 2018|Psicología|Sin comentarios

About the autor:

Licenciada en Psicología por la UAM, Col. Nº M-16099. Experto en Psicoterapia Breve. Máster en Sexología y amplia experiencia como psicóloga y formadora en el área de la psicología de la salud y la educación. Fundadora de Tupsicologia.com, asesoramiento psicológico presencial y on line, un apoyo profesional y cercano

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POR LA AUTORA DE ESTE BLOG

EXPERTA EN TERAPIA PAREJA

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