No me siento capaz

Cuando estás en ese punto de “no me siento capaz” en algún aspecto de tu vida, y los que te quieren, con la mejor de las intenciones por supuesto, intentan animarte con condescendencia:

¡Que sí hombre, que eres capaz!

¡Venga, tú puedes!

…lo más probable, es que acabes sintiéndote peor, como si los demás no vieran el gran hueco que tú ves en ti, o intentaran taparlo de una manera simplista, benévola e ineficaz.

¿Por qué cuando dudas de tus capacidades, es inútil que otros te digan que las tienes?

Porque en esos momentos, te parece imposible ver en ti lo que otros ven, confiar en ti como otros confían y restarle importancia a tus miedos, como otros pretenden que hagas.

Sencillamente, los buenos deseos se quedan muy limitados, cuando lo que te invade es inseguridad, angustia e impotencia ante un futuro, que se te antoja incierto, porque no consigues encontrar la manera de creer en ti.

Aunque lo más tentador es retirarte a tu cueva, es decir, a tu zona de confort o seguridad (aquello que ya dominas, en lo que te sientes seguro), a medio plazo es contraproducente, porque te devolverá una imagen de ti mismo como alguien débil.

Además, esta evitación de la situación compleja, hará que esta misma sea percibida por ti como más dura aún, lo que acentuará tu sensación de incapacidad.

Y entonces, ¿qué puedo hacer para dejar de sentirme tan inseguro e incapaz?

Sé que estarás deseando encontrar la fórmula mágica que te haga despertar con la confianza de los superhéroes, pero la realidad es que eso ocurre como resultado de un proceso.

Hablo de un entrenamiento en el cambio de tu pensamiento primero, para después llegar a un cambio en tus emociones y acciones.

Si modificas el significado que le das a eso de “no me siento capaz”, haciendo que no sea algo tan inadmisible, dramático y siniestro, tal vez entonces puedas enfrentarte a ello de una manera más resolutiva, motivante y positiva.

Suena bien, ¿verdad?

Observa que no he dicho que pases directamente de “no me siento capaz” a “me siento súpercapaz”. El cambio en autoconfianza no va así.

Si haces una mera repetición mecánica de autoinstrucciones positivas que no resultan creíbles a tu mente, tu esfuerzo será inútil.

Antes de erradicar el “no soy capaz”, de incluso condenarte por pensarlo, ¿por qué no intentas considerar la idea de que no es tan terrorífico sentir, temporalmente, que uno no es capaz de algo?

Pensemos en otros posibles significados más productivos. Observa la fuerza tan potente que añade el término “ahora” o “de momento”

No ser capaz ahora significa que…

De momento, no he encontrado la manera de resolver ese problema.

Por ahora, no cuento con los recursos necesarios para abordarlo, pero podría conseguirlo en un futuro.

Ahora soy consciente de mis limitaciones, y eso me hace ser conocedor de aquellos puntos en los que tengo que ponerme a trabajar ahora para llegar a mi objetivo.

Ahora, no soy aún lo que quiero ser, por lo que tengo que caminar para convertirme en una persona capaz de hacer lo que sé que quiero hacer.

Por ahora, no consigo ver mis capacidades para afrontar esta situación, quizá puedo seguir informándome, formándome o asesorándome para ver si otros ven algo en mí que yo no veo, o enseñarme algo que yo aún desconozco.

¿Puedes ver y sentir la diferencia que se crea con el matiz temporal “por ahora no soy capaz”?

Estas instrucciones son realistas, porque no niegan tu sentimiento, de hecho empatizan con la sensación de incapacidad, la respetan, la validan.

¿No es así como te gustaría que te trataran cuando no te sientes capaz, en lugar de la simple palmadita en el hombro de ánimo fácil?

Tu mente pide a gritos realismo con el presente y esperanza con el futuro. Así que una dosis de ambos es fundamental para que arranques con esas acciones que están pendientes para convertirte en alguien “capaz de”, convertirte en esa persona que en el fondo quieres ser.

Permítete “ser incapaz por ahora”, para trabajar por transformarte en alguien capaz. Solo así, el foco estará puesto en lo que tienes que hacer para cambiar, en lugar de concentrarte en “tu incapacidad”

La diferencia es abismal:

#1. No me siento capaz, luego no soy capaz, luego no sé, luego no puedo hacer nada.

#2. No me siento capaz por ahora, luego me faltan recursos, información, vivencias, entrenamiento, asesoramiento, tiempo, etc. ¿Qué tengo que hacer hoy para ser capaz mañana? ¿Qué acciones tengo que poner en marcha hoy para acercarme a lo que quiero ser? ¿Qué cambios están pendientes en mí para empezar a ser hoy un poco más capaz que ayer, al menos en algún grado?

Y en el momento en el que empiezas a permitirte este segundo planteamiento, ocurre algo casi mágico:

  1. De repente, tu sensación de competencia o capacidad aumenta, porque como reconoces tus limitaciones y las transformas en objetivos, generas automáticamente una imagen de ti mismo más positiva y satisfactoria.
  2. Te pones en marcha, emprendiendo pequeñas acciones que, lógicamente, van incrementando tus capacidades. “El movimiento se demuestra andando y las capacidades se adquieren probando, probando, entrenando, entrenando”
  3. Transformas lo que creías que era un problema, en algo de lo que te vas a ir ocupando.

Las capacidades no son algo inmutable con lo que naces y te resignas. Son algo, para bien o para mal, que hay que fortalecer, trabajar y cuidar. Se adquieren, se reciclan y se actualizan.

Cada día es una oportunidad de poner en marcha algunas de las que ya tienes y/o adquirir otras nuevas.

¿Te ocurre que no te ves capaz de algo?

¿Te frustras porque te sientes incapaz en algún aspecto de tu vida?

Por | 2018-05-21T14:32:25+00:00 mayo 22nd, 2018|Desarrollo personal|2 Comentarios

About the autor:

Licenciada en Psicología por la UAM, Col. Nº M-16099. Experto en Psicoterapia Breve. Máster en Sexología y amplia experiencia como psicóloga y formadora en el área de la psicología de la salud y la educación. Fundadora de Tupsicologia.com, asesoramiento psicológico presencial y on line, un apoyo profesional y cercano

2 Comentarios

  1. luismi.ffkh@gmail.com'

    Muchas gracias por el artículo. Muy buena forma de mostrar cómo en el día a día nos podemos poner trabas a nosotros mismos mediante nuestro lenguaje y la forma en el que verbalizamos la realidad. Un saludo!

  2. andres.vaughan@gmail.com'
    ANDRES en - Responder

    Muchas Gracias!

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