5 efectos negativos de la ira

La ira pasa factura

“Mira cómo te estás poniendo”

“Estás fuera de control”

“Haz el favor de tranquilizarte”

«¿Tú te estás viendo?»

Si estos comentarios te resultan familiares, tal vez los demás los estén utilizando de parapeto ante tu ira, para protegerse y hacerte ver que lo que les llega de ti les desagrada, incomoda y/o daña.

Nadie sale ganando ante la rabia desbocada. ¿A quién le gusta ser el receptor de los gritos de otro? ¿A quién le gusta sentir que el enfado le puede?

Tanto si eres el que se descontrola agresivamente como si eres el receptor de ello, sabes bien el desgaste emocional que implica y el vacío que deja a su paso.

Y si todavía eres de los que minimizan el impacto de la ira sobre ellos mismos o los demás, este artículo quizá te haga cambiar de parecer, y comiences a tener un objetivo más a partir de hoy.

Del enfado acumulado y no expresado a la ira

 “Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo; pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto; eso ciertamente no resulta tan sencillo” Aristóteles

Todo el mundo tiene derecho a enfadarse y todas las emociones tienen su función. El hecho de que experimentes enojo no es un problema; la intensidad y la forma en la que lo manifiestes sí que puede llegar a serlo.

De hecho la emoción del enfado es tan adaptativa como cualquier otra, lo determinante es su gestión, saber regularla, canalizarla y expresarla de manera funcional, sin autolesionarse ni dañar a otros.

Puedes llegar a creer erróneamente que para controlar la ira tienes que suprimirla por completo, disimularla o incluso negarla.

Sin embargo, con estas acciones lo único que conseguirás es dejarla escondida por un tiempo, creciendo furtivamente por tu interior y esperando cualquier mínimo hueco para salir con toda su fuerza.

La ira es ese cúmulo de enfados que han sido amordazados y reprimidos durante un tiempo, y que empujan compitiendo por salir a la mínima excusa  o frustración que encuentren.

Esto es lo que ocurre cuando intentas negar tu enfado y te lo vas guardando hasta que un día estalla de manera desproporcionada e injustificada.

En ese momento, la ira desmedida no está respondiendo a un estímulo concreto, sino a todas las ocasiones anteriores en las que ha sido reprimida.

De ahí que sea recomendable ir expresando lo que te enfada de forma más gradual para que sea más fácil controlar la rabia, sin que ésta te controle a ti.

El objetivo saludable es aprender a expresar tu enfado, nunca a reprimirlo. Sin embargo, observarás que, a medida que aprendes a manifestar de forma asertiva y sana tu enojo, este pierde intensidad y tú vas teniendo más tolerancia a la frustración.

Una ira mal gestionada tiene efectos negativos en el organismo y la mente de quien la experimenta y de quien  la recibe.

Efectos negativos de la ira

Veamos los efectos negativos de la ira y cómo pueden afectarte si no sabes gestionarla:

#La ira continuada perjudica seriamente tu salud física

Te habrás dado cuenta de que al enfadarte te tensas físicamente, se contraen tus músculos y parece que te falta aire, ¿verdad?

El esfuerzo que tiene que hacer tu cuerpo para acompañarte en esa emoción es monumental. Así que imagínate qué puede pasar, si le sometes a esa activación constantemente.

En una revisión de estudios realizada por investigadores del Duke University Medical Center, de Durham, Carolina del Norte, se ha encontrado una elevación del 19% en el riesgo de enfermedad coronaria en aquellas personas que conviven con la ira y la depresión.

Esto significa que, incorporar el enfado intenso como una práctica habitual en tu vida, puede incrementar el riesgo de que padezcas enfermedades cardiovasculares.

La ira aumenta la activación del sistema simpático, liberando masivamente hormonas conocidas como catecolaminas (hormonas de estrés).

Estas hormonas van a ir a fastidiar directamente a tu sistema cardiovascular, produciendo un aumento de la frecuencia cardiaca, de la tensión arterial, y de la probabilidad de que puedan formarse en tu organismo trombos o un infarto de miocardio.

La ira no te sale gratis, tu cuerpo te hará saber el precio inmediatamente, pero también a miedo y largo plazo.

 

#La irá te resta facultades cognitivas

Si hay una emergencia, prefiero que esté a mi lado alguien sereno que alguien invadido por la rabia. El último no podrá aplicar bien su razonamiento lógico, le faltará atención y perderá fuerza física.

¿Lo has notado? Cuando la ira se apodera de ti de forma brusca, tus pensamientos se vuelven más irracionales, les cuesta seguir una lógica.

La ira, la frustración y la rabia, por lo general, van acompañadas de conductas poco reflexivas; un buen indicador de que cuando entras en cólera, te vuelves menos hábil para utilizar tus recursos cognitivos

El enojo hace que pienses peor, pues cuando estás más enfadado, utilizas la parte más primitiva del cerebro, inhibiendo el neocortex, concretamente el lóbulo frontal, encargado de controlar los impulsos.

Es decir, que cuando la furia se apodera de ti, se activa tu zona cerebral más primitiva. Esto te coloca en una situación de desventaja para razonar, atender la información, deducir etc.

Lo habrás observado, en esos momentos te cuesta escuchar, dialogar, negociar y generar pensamientos racionales.

De ahí que sea importante que pospongas la toma de decisiones o la negociación hasta que no estés relajado y desactivado.

Lo que digas o hagas en un momento de enojo puede no corresponderse a tu actuación en condiciones de tranquilidad.

#La irá hace que te tengan miedo.

Estallas y quien recibe esa agresividad puede reaccionar interpretando tu enfado como una amenaza a su integridad y equilibrio.

Podrás pensar que no es tu intención agredir o molestar. Tal vez hayas estado contándote que es solo tu forma vehemente de expresarte y, aunque bien podría ser así, observa si los demás opinan eso.

Si tu intención no es que te teman, pero los otros acaban haciéndolo, quizá te resulte atractiva la idea de modular tu ira para que quien esté al otro lado realmente se sienta libre de dar su opinión, sin temor a ese estallido.

Si me siento intimidado por tu cólera, tenderé a huir de ti, procuraré evitarte. Incluso en el caso de que me pidas algo y yo acceda a complacerte, lo más probable es que lo haga por miedo a tu reacción de ira, no desde la libertad y el convencimiento de lo que me propones.

¿De qué te sirve salirte con la tuya a través del enfado, si el otro acepta tus pretensiones desde el miedo, no desde la voluntad?

Al final, esas reacciones intensas y agresivas pueden contaminar las relaciones, y contribuir a que los demás tengan miedo a decirte lo que realmente piensan o sienten.

Tus vínculos sociales pueden perder autenticidad, si el resto se siente cohibido e intimidado cuando explotas. Con ira, nunca sabes si te respetan o solo te temen, lo cual nada tiene que ver.

#La irá contamina la comunicación

Esto se ve reflejado cuando te dicen lo de “las formas te pierden…”; “con esos modales has perdido toda la razón…”

¿Crees que alguien se fijaría en el sol o el paisaje cuando se ha desatado un incendio? Imposible ¿verdad? El cerebro nos hace priorizar y desviar nuestra atención hacia lo urgente y llamativo, y si detectamos un peligro tendemos a ponernos a salvo, minimizando la percepción de todo lo demás. Es como si nuestra vista hiciera un zoom, donde todo lo que se sale de ese foco de observación se diluye

Tus formas nublan la vista y desenfocan el contenido. Cuando rompes a gritar el que está a tu lado hace zoom en tu estado emocional, capta instantáneamente las formas y desecha todo lo demás.

Se queda con lo que sobresale y omite el mensaje que le querías expresar. El fuego no deja ver nada más, y tus formas empañan el mensaje que querías ofrecer.

La comunicación queda bloqueada y lo que querías transmitir pierde fuerza y credibilidad. Permites que el receptor tenga motivos suficientes para invalidar la conversación.

Si crees que no es así, observa como el receptor o se ha desconectado de la conversación o se ha inhibido por miedo.

#La irá origina más irá

Aunque tu cólera puede provocar miedo como hemos señalado, también puede generar, según con quien topes y las circunstancias, más agresividad.

La rabia llama a la rabia, y puedes encontrarte al otro lado a alguien que se enciende rápidamente como tú, llegando a un conflicto, en el que puede haber daños colaterales o terceros que salgan perdiendo.

Ante una amenaza reaccionamos huyendo o atacando, y esta segunda opción convierte el diálogo en una escalada de agresividad, un círculo vicioso del cual es muy difícil salir una vez que se ha abierto la veda de los disparos en ambos bandos.

 

Conclusiones y propuestas

 

En definitiva, una ira mal gestionada produce efectos devastadores en tu salud física, emocional y social, porque puede perjudicar, a veces irreversiblemente, tus vínculos.

Luego si tú te desgastas, tu cuerpo se resiente, tus habilidades cognitivas para negociar o hacerte entender disminuyen, y los otros o te temen o te rechazan, tienes muchos motivos para aprender a gestionar esta emoción.

Si crees que la ayuda de un profesional en esta materia, puede ayudarte, consulta.

Te dejo con dos vídeos. El primero un cuento sobre el control de las emociones «La ira y la montaña». El segundo, una explicación médica de los efectos de la ira sobre la salud en tu cuerpo:

 

¿Te cuesta controlar tu ira?

¿Sufres los efectos negativos de la ira en tus propias carnes?

Por | 2019-04-05T19:24:31+00:00 abril 8th, 2019|Psicología|8 Comentarios

About the autor:

Licenciada en Psicología por la UAM, Col. Nº M-16099. Experto en Psicoterapia Breve. Máster en Sexología y amplia experiencia como psicóloga y formadora en el área de la psicología de la salud y la educación. Fundadora de Tupsicologia.com, asesoramiento psicológico presencial y on line, un apoyo profesional y cercano

8 Comentarios

  1. malenalgete@hotmail.com'
    Elena en - Responder

    Hola patricia, a veces me cuesta controlar la ira con mi hijo cuando se pone rebelde, pero reconozco que cuando actúo con más tranquilidad, solucionamos mejor nuestras diferencias. Tendríamos que tener un dispositivo que nos parase, cuando se inicia la ira ¿no? ja,ja,ja

    • Hola Elena,
      Claro, es que justamente el momento desafío del adolescente o desobediencia del niño es un reto al control de la ira. Cuando te he leído lo del dispositivo, me ha venido a la mente la imagen de los bomberos entrando en nuestra casa en plan «Hola, hemos detectado el inicio de su irá, y ya sabe si hay humo, puede haber fuego, así que venimos a avisarle y a apagar su ira antes de que se propague y no podamos extinguirla». Bueno, si bien la escena no es real ni viable, lo cierto es que a base de entrenarnos en detectar los primeros indicios de nuestro enfado, sí que podríamos llegar a sentir la señal de «detente, para, retírate». Aquí te dejo un enlace a un artículo donde propongo algunas técnicas para autoinstalar ese dispositivo del que hablas 🙂 https://www.tupsicologia.com/control-de-la-ira-5-tecnicas-efectivas/

  2. […] 5 efectos negativos de la ira. Controlling Anger — Before It Controls You. Relaxation Simple relaxation tools, such as deep breathing and relaxing imagery, can help calm down angry feelings. There are books and courses that can teach you relaxation techniques, and once you learn the techniques, you can call upon them in any situation. If you are involved in a relationship where both partners are hot-tempered, it might be a good idea for both of you to learn these techniques. Some simple steps you can try: Breathe deeply, from your diaphragm; breathing from your chest won't relax you. Picture your breath coming up from your "gut. " Slowly repeat a calm word or phrase such as "relax," "take it easy. […]

  3. […] Son personas con una capacidad de planificación mínima, y frecuentes e intensos arrebatos de ira que pueden conducirlas a actitudes violentas contra otros o contra sí mismos, o manifestaciones explosivas; sobre todo cuando ven frustrada su voluntad. El CIE-10 (Clasificación Internacional Estadística de Enfermedades y problemas relacionados con la salud, de la Organización Mundial de la Salud), a diferencia del DSM-IV (Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales de la Asociación de Psiquiatras Americanos), incluye dos variantes diagnósticas para este llamado trastorno de personalidad que se caracterizarían por la inestabilidad emocional y la impulsividad. 5 efectos negativos de la ira. […]

  4. raulramirez8680@hotmail.com'
    raul ramirez en - Responder

    excelentes mensajes y consejos para ponerlos en practica

    • Hola Raúl,

      Me alegra mucho leer tus palabras, porque sin duda ese es el objetivo del Blog, dar contenidos de valor pero que puedan llevarse a la práctica. Todo es cuestión de entrenar. Gracias por pasarte por el blog!

  5. rulogarsa@hotmail.com'
    Raul en - Responder

    Excelente la verdad estoy pasando una situación muy difícil solo espero poner en práctica tus consejos porque es difícil pero es una realidad que estoy viviendo y quiero salvar mi matrimonio y no dañar a mis hijos más de lo que ha pasado en estos últimos meses ya que son bastantes cosas que se tienen que cambiar para mejorar

    • Hola Raúl,
      Me alegro de que el artículo pueda resultarte de ayuda e interés. Solo decirte que todos, absolutamente todos, potencialmente podemos cambiar, siempre que queramos, sepamos cómo y seamos consistentes en la práctica. ¡Mucho ánimo!

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