Nooooooo, no es una obligación, es una opción. No puedo afirmar que todo el mundo tiene que ir a un psicólogo como única vía de solución a un problema; pero sí puedo decir, convencida, que todos podríamos ser potenciales beneficiarios de un asesoramiento psicológico.

Algunos de mis pacientes, durante o al final de la terapia, me han comentado aquello de “Tendría que haber venido antes. Todo el mundo debería venir al psicólogo alguna vez en su vida. He estado mucho tiempo pasándolo mal, y ahora sé que las cosas pueden verse de otra manera”

Lo cierto es que cada uno se decide a consultar al psicólogo cuando puede, quiere y sabe. No se trata de castigarse pensando “debería ir” o “debería haber ido antes”.

Hoy en día, el acceso que tenemos a la información es casi inmediato y gratuito, por lo que un gran porcentaje de la población empieza a estar en contacto con contenidos sobre desarrollo personal, psicología y bienestar emocional.

Cada vez es más frecuente que todos conozcamos a alguien que ha ido al psicólogo, cada vez es más fácil tener acceso mediante internet a información sobre problemas y tratamientos psicológicos. Para muestra, este Blog de TuPsicologia.com

Si intuyes o eres consciente de que tus pensamientos te crean malestar, si te cuesta gestionar tus emociones para poder llevar una vida plena y satisfactoria, has de saber que la psicoterapia es una opción que puede darte las herramientas adecuadas para hacer ese cambio que tanto deseas, sintiéndote acompañado.

¿Cuánto malestar o dificultad debes de sentir para acudir a un psicólogo? Pues no hay ningún termómetro objetivo que mida el dolor emocional, el criterio más importante y prioritario es el de la persona que lo padece.

De la misma manera que no hace falta que estés con un dolor físico insoportable para acudir al médico, tampoco es necesario que te desgarres emocionalmente para dejarte ayudar por un psicólogo.

De hecho, hay personas que consultan porque buscan apoyo, información concreta, respuestas a preguntas, herramientas para tomar una decisión importante en sus vidas, pautas terapéuticas para afrontar mejor un proceso de cambio o adaptación (duelo, menopausia, divorcio, despido laboral, etc.) sin que necesariamente reciban el diagnóstico clínico de ningún trastorno psicológico.

Me gustaría cambiar la pregunta del título “¿Todos deberíamos ir al psicólogo?” por “¿todos deberíamos cuidar activamente nuestra salud mental”?, porque entonces la respuesta me saldría sin matices, sería un rotundo SÍ.

No imagino  a nadie que pueda ser feliz sin proteger su mente en algún grado. Todo el mundo quiere ser feliz, pero no todos somos conscientes de que para ello, inevitablemente, hemos de invertir un tiempo en nuestro bienestar emocional.

Lo que tú sientes, entre otras cosas, es resultado de lo que piensas, y lo que piensas no lo creas de un día para otro, sino que ha ido gestándose a partir de tus experiencias y la interpretación que has hecho de éstas.

Esto es bueno, quiere decir que tienes voz y voto, que puedes intervenir en tus pensamientos y en tus emociones, puedes cuidarte, emocionalmente hablando. Y cuando no sabes hacerlo, o necesitas que alguien te eche una mano, la psicoterapia puede resultarte especialmente útil.

Ir al psicólogo es una opción, no es una obligación. Has de contemplarlo simplemente como un recurso más de ayuda al que puedes acceder cuando quieres solucionar un problema que te crear malestar  o imprimir un cambio a tu vida, no sólo cuando estés viviendo una situación excepcional o extrema.

Algunos de mis pacientes, tras haber finalizado la terapia, años después, han vuelto a hacer un asesoramiento puntual; otros acuden regularmente una o dos veces al año como revisión o seguimiento. Por otro lado, hay quienes han solicitado mis servicios de forma puntual en una etapa crítica de su vida.

Es decir que, de una manera u otra, cada vez son más las personas que están despertando y concediéndose la oportunidad de poder trabajar con un profesional de la psicología en algún momento de su vida para hacer un cambio profundo en sus conductas o pensamientos, sin que de ello se deduzca que tienen un nivel de sufrimiento extremo.

El dolor emocional merece ser atendido, tanto como el físico. Me molesta cuando oigo a familiares o amigos de quienes tienen una herida emocional aquello de “Venga, no es para tanto. No te puedes permitir estar así”

¿Cómo? Por supuesto que puedes permitirte tener emociones, incluidas las negativas, expresarlas, manifestarlas, etc. No eres inmune ni una máquina, tienes momentos de dolor emocional porque existes, ni más ni menos.

Podrás aprender a gestionar mejor tus emociones, pero no tienes que inhibirlas, reprimirlas o castigarlas. La psicoterapia puede ser ese lugar donde se dan las condiciones idóneas no sólo para expresar ese dolor, sino para interpretarlo y repararlo.

Si quieres que te cuente cómo podría ayudarte, pregúntame.

¿Has ido al psicólogo alguna vez?

¿Crees que todo el mundo se beneficiaría de acudir al psicólogo?