Qué hace un psicólogo: no te ofrece amistad, ni te juzga ni te prescribe fármacos

Actualmente la figura del psicólogo empieza a ser cada vez más conocida y solicitada, aunque aún, por desconocimiento o prejuicios, no se dedica la misma atención al cuidado de la mente que al del cuerpo. Todavía hay quien no tiene muy claro las funciones de un psicólogo y las confunde con las de otros profesionales, sin saber muy bien a quién acudir cuando tiene un problema.

En este sentido, puede resultar beneficioso e interesante señalarte lo que NO vas a encontrar en una consulta de psicología, evitando así malentendidos o expectativas erróneas.

#1. Un psicólogo no es un amigo.

A pesar de que ambos, psicólogo y amigo, tienen la disposición a ayudarte, mostrándose cercanos y empáticos en el trato, cada uno se presenta ante ti desde un rol completamente diferente y con herramientas distintas para apoyarte. En la amistad, hay una igualdad en el intercambio de información, tú sabes tanto de tu amigo como tu amigo de ti, os relacionáis con reciprocidad.

En una psicoterapia, el paciente no dispone de amplia información personal del psicólogo, ya que no sólo sería irrelevante para el proceso de ayuda profesional, sino que además interferiría yendo en detrimento de la eficacia. En el asesoramiento psicológico, se pone el foco de atención exclusivamente en las preocupaciones y percepciones del que acude, siendo éstas lo importante del encuentro.

Por otro lado, un amigo intenta echar una mano desde sus vivencias, valores o creencias, mientras que el psicólogo lo hace desde su formación en Psicología como ciencia y la experiencia profesional que ha ido adquiriendo.

 #2. Un psicólogo no es un psiquiatra, por lo tanto no prescribe medicación.

La mayoría de psicólogos  que ejercen en el ámbito clínico, estudian  psicofarmacología, o trabajan de manera interdisciplinar (con psiquiatras o neurólogos), pues han de estar al tanto de las propiedades y efectos de la medicación, en aras de complementar adecuadamente el tratamiento farmacológico con la psicoterapia.

Sin embargo, los únicos profesionales que están facultados para prescribir o modificar las dosis de un psicofármaco son los médicos (con mayor especificidad, los psiquiatras).

 

 #3. Un psicólogo no es un juez.

 No es competencia del psicólogo juzgar la conducta o intenciones del paciente, ni catalogarla de legal o ilegal. Ha de mantenerse en un plano neutro en cuanto a juicios morales o legales, pues no está entre sus funciones el aprobar o desaprobar tus comportamientos cuando acudas a solicitar sus servicios.
No obstante, es importante hacer una aclaración a este respecto, siguiendo el artículo 8 del Código Deontológico del Colegio Oficial de Psicólogos: “Todo/a Psicólogo/a deberá informar, al menos a los organismos colegiales, acerca de violaciones de los derechos humanos, malos tratos o condiciones de reclusión crueles, inhumanas o degradantes de que sea víctima cualquier persona y de los que tuviere conocimiento en el ejercicio de su profesión”

 

Concluimos con un vídeo animado titulado “Garra Rufa” que nos muestra de una forma metafórica cómo es el trabajo de los psicólogos. Después de verlo, entenderás mejor porque esta profesión “tiene que” ser vocacional:

 

¿Has consultado alguna vez con un psicólogo?

¿Qué consideras importante encontrar en un psicólogo?

Photo Credit: Rubén Iglesias