¡Han vuelto a morder a mi hijo!

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¡Han vuelto a morder a mi hijo!

Qué hacer con los mordiscos de los niños de 1 a 2 años.

El título de este artículo refleja una de las preocupaciones que tienen que abordar los padres que llevan a sus hijos a la Escuela Infantil cuando son bebés. Aunque la atención en los centros educativos sea óptima y estén con cien ojos vigilándoles, es inevitable que se produzca el mordisco, el tirón de pelos o el arañazo, especialmente entre los pequeños de uno a dos años.

Cuando los padres van a recoger a sus hijos y observan sus mordeduras, su respuesta, lejos de ser comprensiva, señala duramente al educador o cuidador como único responsable.

Por eso, es importante saber por qué los niños tienen esta conducta que resulta tan inquietante para los padres, y que interfiere en el buen desarrollo de las actividades de un centro infantil.

No se trata de culpabilizar a los educadores, sino de entender la funcionalidad de estos comportamientos e intentar afrontarlos con una actitud positiva.

Los mordiscos son normalmente causados por uno de estos factores:

#1. Sobreprotección.

Una de las consecuencias del exceso de protección es la baja tolerancia a la frustración. Si a un niño de 16 o 18 meses en casa se le concede todo lo que quiere, esperará que pase lo mismo en la escuela, y cuando sus compañeros le quiten un juguete o el pan reaccionará mordiendo o enrabietándose, porque no entiende el significado de la palabra “no”.

De ahí que sea fundamental ir enseñándoles, poco a poco, que no siempre se consigue lo que se desea.

#2. Exceso de emoción, alegría o cariño.

Muchas veces lo que acaba pareciendo una agresión no deja de ser un acto de cariño un tanto efusivo. A esta edad no controlan bien la intensidad de sus actos y de sus emociones, por lo que cuando están más excitados, ilusionados o estimulados, pueden reaccionar con euforia y excederse en sus besos y caricias, llegando al mordisco.

En este caso, simplemente hay que ayudarles a regular la intensidad de sus expresiones afectivas (“tranquilo, abrázale más despacito” o “Toca a Jorge suavemente, mira así es como le gusta”).  Separarles durante unos minutos de la situación que les activa (“salgamos un poco fuera, ven, siéntate un rato”) también puede ser eficaz.

#3. Ausencia de lenguaje oral.

Cuando los niños aún no saben hablar, no pueden utilizar la palabra para resolver sus conflictos, entonces el mordisco y otras conductas agresivas les sirve, temporalmente, para expresar lo que quieren y lo que no les gusta. Podemos ayudarles mediando por ellos, pero sin olvidar que es algo transitorio.

Si vemos que se frustra, podemos intentar expresar sus necesidades y deseos por él (“¿te enfadas cuando Mario te coge el camión, verdad?” o “quieres que te haga caso, ¿es eso?)

#4. Problemas con la dentición o necesidad de succionar (tras quitarles el chupete).

Cuando esto sucede pueden buscar cualquier cosa que llevarse a la boca, incluida la mano de otro niño. Podemos ofrecerles juguetes fríos para los dientes o comida fácil de masticar, señalando “no, eso no se muerde, puedes jugar con esto”. Hay una gran variedad de materiales para explorar (duros/blandos, ásperos/suaves, pesados/ligeros).

#5. El pensamiento egocéntrico característico de esta edad.

Son incapaces de ponerse en el lugar de los otros y no comprenden por qué llora el niño al que muerden. Aún no están preparados para compartir, y luchan a toda costa por satisfacer sus deseos, con uñas y dientes “literalmente”.

Con el tiempo, irán desarrollando la empatía por los demás, mientras podemos ir enseñándoles que los otros existen y que tienen sentimientos que hay que tener en cuenta “ya sé que tú querías esta galleta, pero María también quiere un poco, dale un trocito”.

 

En casa,  podemos sacar del juego los mordiscos, reemplazarlos por caricias e intentar no reforzarlos con unas risas cuando nuestro bebé muerde a su hermano o amigos como ocurre en este vídeo:

¿Te han comentado en la Escuela Infantil que tu hijo muerde con frecuencia?

¿Últimamente tu hijo viene de la guardería con bastantes mordiscos?

Photo  Credit: Claudia Borralho

Por | 2017-07-08T15:33:57+00:00 septiembre 23rd, 2014|Psicología Infantil|10 Comentarios

About the autor:

Licenciada en Psicología por la UAM, Col. Nº M-16099. Experto en Psicoterapia Breve. Máster en Sexología y amplia experiencia como psicóloga y formadora en el área de la psicología de la salud y la educación. Fundadora de Tupsicologia.com, asesoramiento psicológico presencial y on line, un apoyo profesional y cercano

10 Comentarios

  1. elisacquintero@gmail.com'
    Elisa 26 noviembre, 2015 en 7:53 am - Responder

    Hola Patricia,

    Michas gracias por tu artículo, mi niño de 20 meses una semana ha sido corrido de la guardería porque mordia y rasguñaba a niños.

    A mi me avisaron sólo una semana antes de que fuera botado de ahí que mi niño mordia y rasguñaba y que queria abrazar a sus compañeras y les hacia daño. Y a la semana del comportamiento lo botaron diciendome que necesita un psicólogo infantil y que el ya tenía esa actitud desde 3 semanas atrás y que no me habian dicho porque no lo consideraban necesario, sino hasta una semana Atrás.
    Nosotros en Austria y escucha italiano y español en casa y en el kinder escucha alemán (pero la maestra no es de lengua madre alemana).
    El niño habia hecho eos en casa pero lo enseñamos a cariciar y abrazar o dar un beso en vez de rasguñar,morder o empujar abrazano y en casa funciona pero en el kinder fue horrible lo que me dijeron como motivo, diciendome que no era un niño normal y que necesitaba ayuda urgentemente puesto que ahora no lo hacia con dolo, pero que un futuro si…
    Busquè en internet la etapa de desarrolllo en la que se encuentra mi hijo y dice que es muy normal que muerda, rasguñe, etc. entonces yo no se si es la guarderia que era deficiente pero yo como madre y no encuento ningún problema en mi hijo, usted qué me podría comentar al respecto?
    Gracias!

    • Patricia Córdoba 26 noviembre, 2015 en 11:17 am - Responder

      Hola Elisa,
      Efectivamente como has podido leer en mi artículo la conducta de morder es algo que pertenece al estado evolutivo de tu hijo, dentro de lo absolutamente normal, lo cual no quiere decir que por normal no se pueda hacer nada al respecto. Esas conductas pueden estar respondiendo a varias causas, y es ahí donde tu hijo podría ser evaluado por un psicólogo infantil para ver si hay asociado algún otro problema emocional, de ansiedad, etc. Me he quedado muy asombrada de que la misma guardería no te haya ido informando antes, no te hayan propuesto soluciones, no hayan trabajado aunados con la familia el tema de los mordiscos, etc. De hecho, es fundamental que esas conductas se trabajen en escuela infantil y casa a la vez y coordinados.

  2. blancaraigoza20@hotmail.com'
    Blanca Raigosa 20 octubre, 2016 en 12:11 am - Responder

    hola Patricia, mi nombre es Blanca y quiero saber si desde la sicologia un bebe de un año que es mordido por uno de sus compañeros de la misma edad, puede llegar a sufrir mas adelante algún trastorno o puede volverse un niño agresor, llevo 20 años trabajando en un preescolar viendo como esto ocurre todos los días y los niños y niñas son completamente sanos mentalmente, sin embargo una madre de familia piensa que por haber mordido a su hijo 4 veces durante un año sera afectado para su vida y que seguramente se volverá un adulto agresivo, es esto posible?
    muchas gracias

    • Patricia Córdoba 21 octubre, 2016 en 11:05 am - Responder

      Hola Blanca,
      No se puede determinar a priori la repercusión emocional que tendrá un hecho puntual en un niño, porque afortunadamente el cerebro humano tiene la suficiente plasticidad para poder adaptarse a los cambios y poder elaborar sanamente los sucesos traumáticos o estresantes a los que está expuesto tanto en la infancia como en la vida adulta.
      Si bien es verdad que los primeros 3-4 años son claves en el desarrollo psicoafectivo del niño, somos seres bio-psico-sociales que entraremos en interacción e influencias con varias figuaras educativas, aprendizajes, experiencias que pueden modificar y amortiguar lo que vivimos. Si alguien que ha sufrido abusos sexuales, puede superar el trauma y elaborar sanamente lo ocurrido, ¿por qué no habríamos de poder hacerlo con otros sucesos menos traumáticos?
      Más que los mordiscos en sí, lo crucial es cómo los adultos (educadores, padres, sociedad) cuenten a ese niño mordido o mordedor lo que significa ese mordisco. Si esa madre piensa que su hijo se verá afectado de por vida, su creencia puede llevarla a transmitir esa angustia al niño. Es necesario que padres y educadores expliquemos al niño por qué le muerden y por qué el muerde, sin dramatizar ni estigmatizar.
      Te agradezco mucho tu testimonio y pregunta por lo que a otros lectores puedan aportarles.
      Un saludo Blanca!

  3. andy.vergara8@gmail.com'
    Andrea Vergara 17 enero, 2017 en 9:55 pm - Responder

    Hola Patricia me encanto tu articulo y al respecto quiero consultar ya que tenemos un hijo de 1 año y medio que acaban de subir de nivel en la sala cuna y en tres dias ha sido mordido una vez cada dia. Como padres nos sentimos muy impotentes al respecto y pusimos un reclamo en el establecimiento… aunque esto ya nos asegura que siga sucediendo que podemos hacer como padres? ya que es muy triste pensar como sufre cada vez que esto sucede y ver sus marcas moradas en su mano, brazo y carita.

    • paula.cea.m@gmail.com'
      Paula Cea 18 abril, 2018 en 12:52 am - Responder

      También quiero ver esta respuesta estoy pasando por lo mismo

  4. v_r@live.com.ar'
    valeria 9 marzo, 2017 en 11:25 pm - Responder

    Buenos dias, han mordido a mi bebe de 1 año en el jardín infantil 3 veces en la misma semana, que se puede hacer al respecto ya que el educador dice que es normal pero a mi beba le hacen daño..que me recomienda si la directora me justifica el hecho como algo norma, que medidas debe tomar al respecto el educador.Gracias

  5. lunadaycare@hotmail.com'
    Tere 24 marzo, 2017 en 5:53 pm - Responder

    Hola Patricia
    Gracias por compartir tus conocimientos con nosotros!
    Tengo una guardería pequeña en casa y una de mis ayudantes tiene una bebe de 12 meses cumplidos que ha empezado a morder de manera excesiva a todos a su alrededor. No solo muerde sino que también desgreña o se quiere aventar o subir arriba de cualquier niño o bebe que vea en el tapete haciendo alguna actividad.
    Es una niña alegre y cuando hace todo esto lo hace sonriendo y contenta como si fuera solo un juego para ella. Ya ha pasado que muerde a niños incluso más grandes que ella y nadie nos damos cuenta hasta que la mama me manda fotos más tarde de su hijo mordido con las marcas de los dientes de esta niña, que son inconfundibles. A todos los niños se les da su espacio y atención a lo largo del día, sin embargo, ella requiere 10 veces más atención que todos los demás y es agotador. Lo que me preocupa es que, a pesar de que estoy informada en el tema y se los dos mil motivos por los cuales los niños muerden en cada diferente etapa, este caso para mí es diferente puesto que la mama está presente y aunque “la corrige” la bebe parece tomarlo a broma. Quiero aclarar que esta conducta es todo el día a todas horas y con niños de todos tamaños, realizando cualquier tipo de actividad. Se les acerca a los pies, a las manos, brazos, cara… y aunque la hagamos a un lado regresa una y otravez decidida a hacer lo que se propuso.
    No sé que hacer al respecto! Quisiera que la última opción fuera tener que suspenderla del daycare pero nose que medidas más fuertes se pudieran aplicar ya que todo lo que leo no ha funcionado con ella.
    Muchas gracias de antemano por leerme!

  6. johanna.baenar@outlook.com'
    Joha 31 enero, 2018 en 4:06 pm - Responder

    Buenos días.

    He comprendido porque los más pequeños lo hacen, pero mi hija de dos años y medio solo ha ido tres días al jardín y la he encontrado con cuatro mordiscos, la niña llora, no quiere ir y hasta he pensado en sacarla porque no sé cómo manejar la situación.

  7. marielenamari@hotmail.com'
    Olenka 21 junio, 2018 en 3:53 pm - Responder

    Buen día,

    Mi hijo de 20 meses mordió a su amigo, 3 o 4 mordiscos grandes y muy feos (el niño mordido es de su misma edad, con él juega mucho). El asunto es que mi hijo es muy sociable con otros niños y nunca, nunca ha mordido ni a otros niños ni a nosotros sus padres, manotazos sí a veces se le ha escapado pero nunca mordidas. En la guarde no saben claramente que pasó..los niños jugaban, un descuido y pasó.

    Mi pregunta es , si cambio a mi hijo de guardería le podría afectar?, es que no me explico que pudo haber pasado en ese momento para hacer lo que hizo y no quiero que siga en esa guardería dónde las madres y las tutoras lo van a tener en la mira.

    Gracias

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