Cómo saber si soy nervioso: aprende a conocer tus pensamientos y comportamientos

¿Te han dicho que eres un manojo de nervios, te tropiezas con frecuencia o se te caen las cosas de las manos?; o por el contrario, ¿te suelen decir que transmites tranquilidad y que te tomas las cosas con calma? Es difícil apostar por una sola de las dos palabras que aparecen en el título de este artículo, porque realmente todos, en ocasiones, nos mostramos de las dos maneras.

De hecho, la ansiedad no es una cuestión dicotómica (eres/estás ansioso o no lo eres/no estás), sino que se manifiesta como un continuo que te permite posicionarte en él en función de los distintos grados con los que estés experimentando ese nerviosismo.

No obstante, en psicología se puede diferenciar entre ansiedad rasgo (somos nerviosos) y ansiedad estado (estamos ansiosos en un momento concreto de nuestra vida), sin que tengan porqué coincidir necesariamente, puesto que puedes tender a ser nervioso generalmente, aunque en ese mismo instante estés sumamente relajado, y a la inversa.

Veamos con más detalle las principales diferencias entre una persona con ansiedad y una persona relajada en términos de cómo piensan, cómo sienten y cómo actúan:

Pensamiento: ¿Qué piensas?

Si eres nervioso:

  •  Sueles presentar menos atención en las conversaciones y más dificultad después para recordar lo que se ha estado tratando, el contenido de una película o lectura.
  • Te muestras aturdido, tardando más en reaccionar, pudiendo llegar incluso a bloquearte o quedarte en blanco.
  • Tus pensamientos giran principalmente en torno a alguna preocupación, dándole bastantes vueltas a las cosas (repasando, rebobinando lo vivido).
  • Es común que te “pilles” a ti mismo lanzándote automensajes negativos sobre las cosas, encontrando con facilidad el lado inquietante de todo, visualizando de manera fatalista tus circunstancias en el futuro.

Por el contrario, si eres tranquilo:

  • Te manifiestas más atento y concentrado en las tareas y conversaciones, con facilidad para acordarte de detalles y datos.
  • Tu mente se encuentra despejada, tardas menos en reaccionar y responder cuando te preguntan o demandan algo.
  • Cuando algo te inquieta, te sientes más capaz de generar distintas alternativas  a un problema y de poder valorar tranquilamente los pros y los contras.
  • Tu diálogo interior se caracteriza por automensajes realistas y de esperanza, que te ayudan a paralizar los negativos.

Sentimiento: ¿Qué sientes?

Si eres ansioso:

  • Tu cuerpo así lo manifiesta (alta tasa cardiaca, tensión muscular, respiración rápida pectoral, sudoración, cambios bruscos de temperatura, dolor de cabeza, hormigueo en las extremidades, etc.)

Si eres calmado:

  • Te sientes tranquilo, relajado, sereno, con sensación de control y confianza en ti mismo.
  • Todo lo cual se refleja fisiológicamente en una baja tasa cardiaca, relajación muscular, respiración lenta y abdominal, etc.

Comportamiento: ¿cómo actúas?

Si eres nervioso:

  • Te mueves con menor destreza (tropieza, pierde las cosas, etc.)
  • Desde fuera, eres visto como alguien que va con prisas y estresado, que habla y se desplaza con extrema rapidez.
  • Siempre estás en activo y te cuesta encontrar momentos para relajarte, llegando incluso a tener problemas de sueño.

Si eres tranquilo:

  • Te mueves con calma.
  • Hablas y andas despacio, pero con agilidad y seguridad.
  • Buscas activamente momentos de desconexión y es frecuente encontrarte haciendo relajación, descansando o simplemente haciendo un paréntesis.

Si te has identificado más con el sujeto nervioso, escucha estos minutos de música relajante asiática (Miracle Of Mystery – Original, de Rajiv Basham Singh) que te dejamos a continuación. Y si eres tranquilo, escúchalo también, te renovarás de energía.

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¿Con quién te identificas más?

¿Cómo te ven los demás, nervioso o tranquilo?

Photo Credit:  pit thompson