¿Tienes una relación de pareja sana? 5 señales para identificarlo

Huelga decir que no hay ni relaciones de pareja absolutamente sanas, ni tóxicas al completo.

Más bien, podemos situar los diferentes vínculos en un continuo que va de lo insano a lo sano, en el que tu relación de pareja probablemente va desplazándose a lo largo de los años y las distintas etapas.

Esto es una buena noticia, porque significa que no hay nada inamovible. Lo bueno hay que cuidarlo y mantenerlo; y lo insano hay que trabajarlo y depurarlo.

Es decir, hay mucho por hacer y experimentar para que tu relación se fortalezca. No te resignes a vivir en medio de una relación que te tensa y te resta.

Asi que un primer paso es hacer una auditoria de tu relación. Contesta a estas preguntas, pensando en los últimos seis meses:

  • ¿En vuestras discusiones hay faltas de respeto, sarcasmo, indirectas, inculpaciones, etc. con relativa frecuencia?
  • ¿Sientes que sois un apoyo emocional el uno para el otro?
  • ¿Te cuesta saber qué es lo que realmente piensa tu pareja y qué necesita de ti?
  • ¿Tienes dificultad para expresar tu opinión en pareja? ¿Te sientes inhibido?
  • ¿Tardáis mucho en volver a la normalidad tras un enfado?
  • ¿Confiáis el uno en el otro, o los celos e inseguridades aparecen recurrentemente en vuestras conversaciones?
  • ¿Utilizáis las amenazas y los ultimátums en la relación para conseguir que el otro cambie?

Después de haber reflexionado al responder, tendrás una medición aproximada del estado de salud de tu relación.

A veces ,ni siquiera se tiene la conciencia de que las cosas van mal y, como el avestruz, se intenta tapar o evadir la responsabilidad que cada uno tiene en el vínculo.

Si crees que ha llegado el momento de pasar a la acción, este artículo puede resultarte de ayuda, como una primera guía hacia donde dirigir tu relación.

Aquí te dejo algunas señales de que tu relación va por buen camino:

#1. Te pregunto y te pido, no adivino.

No te imaginas la cantidad de conflictos de pareja que vienen generados precisamente por la ausencia de este punto.

Hablamos de la capacidad de preguntar asertivamente qué está pensando el otro, en lugar de elucubrar obsesivamente qué intenciones se esconden detrás de sus conductas, etc.

En una pareja sana se renuncia a: adivinar el pensamiento, a conjeturar, a dar por sentado que lo que le pasa al otro lo sé de sobra sin contrastar.

Más bien se opta por preguntar cuando no estás seguro de lo que el otro puede estar sintiendo o pensando, y por supuesto, se ejerce el derecho a expresar lo que uno piensa, sin esperar a que sea tu pareja quien adivine o suponga lo que te ocurre.

La comunicación directa, explícita, en la que tienen cabida peticiones y no adivinaciones o supuestos, es fundamental para evitar malos entendidos y frustración de expectativas cuando esperas que tu pareja sepa lo que necesitas.

#2. Estoy bien contigo, y sin ti.

Estar en pareja puede ser una preferencia maravillosa. Solo cuando se transforma en necesidad absoluta (dependencia emocional) puede legar a convertirse en algo peligroso e insano.

En una relación sana, cuando compartes tiempo y espacios, los disfrutas; pero cuando estáis separados, sois capaces de realizaros también individualmente al completo.

El otro no está concebido para llenar mi vacío o completarme, pues yo ya estoy bien tal cual estoy. El encuentro en pareja es para compartir, no para que salves o te salven de la oscuridad.

#3. Te acepto como eres, aunque hay cosas de ti que no me gustan.

Es inevitable, después de la fase del enamoramiento, llega la realidad de ver a tu pareja con los ojos bien abiertos, y descubrir que no es perfecto, casualmente como tú.

Pensar que cuando el otro cambie sus defectos, vuestra relación mejorará, es desplazar la responsabilidad conjunta a la inculpación improductiva, porque como habrás imaginado, la otra parte podría pensar exactamente lo mismo.

En una relación sana eres capaz de expresar lo que no te gusta, de realizar peticiones constructivas, y también de aceptar que tu pareja, igual que tú, tiene sombras que eliges aceptar, para no estar condicionando tu bienestar a algo externo, que no depende de ti.

#4. Estamos de acuerdo en que no siempre llegamos a acuerdos.

Eso de que hay que estar de acuerdo con tu pareja en todo para que las cosas fluyan es irracional, y poco práctico.

De hecho, pensar así, puede llegar a ser muy frustrante cuando te topas con que hay más de un asunto en el que no llegáis a coincidir.

Claro que negociar es una de las herramientas más poderosas para que se respire equidad, reciprocidad y justicia en la relación.

Sin embargo, habrá puntos específicos en los que no estéis de acuerdo por educación, creencias o valores. En ese caso, no tienes que intentar convencer a tu pareja de que tu realidad es la universal o adecuada.

Contemplad la posibilidad de que a veces tengáis que aceptar que en algunos temas discrepáis y no vais a llegar a un acuerdo, especialmente cuando estos puntos son secundarios para vosotros.

#5. Renuncio voluntariamente a ciertas cosas por estar en pareja, y no te lo echo en cara

Estar en pareja es opcional, quede claro. Nadie obliga a nadie, es un vínculo que ha de ser igual de gratificante y satisfactorio para ambos.

La incomodidad de uno no puede ser significativamente mayor que la del otro, ni permanecer estática. Los dos elegís estar juntos, porque es lo que queréis, con sus ventajas y dificultades.

Tener esto muy presente, te hará ser plenamente consciente de que eres libre, y que cualquier renuncia natural que hagas por estar en pareja, ha de ser resultado únicamente de tus preferencias.

De ahí que el reproche o chantaje emocional con respecto a las cosas que se hacen por amor, no tienen cabida en una relación sana.

¿Crees que tu pareja y tú lleváis una relación sana?

¿Cumple algunos de estos requisitos tu relación de pareja?

Por | 2017-10-03T14:45:37+00:00 octubre 3rd, 2017|Pareja|Sin comentarios

About the autor:

Licenciada en Psicología por la UAM, Col. Nº M-16099. Experto en Psicoterapia Breve. Máster en Sexología y amplia experiencia como psicóloga y formadora en el área de la psicología de la salud y la educación. Fundadora de Tupsicologia.com, asesoramiento psicológico presencial y on line, un apoyo profesional y cercano

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POR LA AUTORA DE ESTE BLOG

EXPERTA EN TERAPIA PAREJA

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