Sentimiento de culpa: cómo superarlo en 5 pasos

Me siento culpable y no consigo perdonarme

En ocasiones, hay algo peor que recibir una ofensa, y es hacerla. Cuando ofendes a alguien por algo que haces o dices, o por omisión, no siempre puedes pasar página y seguir avanzando. Es entonces, cuando te sientes culpable, el gran malvado de la película que ha herido los sentimientos de otro, actuando egoístamente, ignorando las necesidades de terceros.

¿Te gustaría saber por qué te invade esa sensación? El sentimiento de culpa es el resultado de una toma de conciencia, de una reflexión sobre tus acciones. El ser humano es el único animal que es capaz de actuar y de pensar sobre sus actos. De ahí que el sentimiento de culpabilidad, en una intensidad y duración adecuadas, sea tan productivo y adaptativo.

Sentir cierto malestar, cuando has obrado mal o detectas tus fallos, es algo absolutamente necesario para poder progresar, crecer y desarrollar otras alternativas al comportamiento censurado.

“¿Pero entonces, sentirme culpable es bueno?”-te puedes preguntar. La culpa, en cierto grado, es funcional, tiene la misión de provocarnos la suficiente incomodidad para analizar nuestras conductas y poder aprender de ellas.

Además afianza otra de las cualidades necesarias en las relaciones sociales: la empatía, el poder ponerse en el lugar del otro, ver por sus ojos. En ese acto de empatía, podemos tomar consciencia de cómo se ha podido sentir la otra persona con nuestro comportamiento o palabra.

Al solidarizarnos con su dolor, emerge el nuestro en el entramado de la culpabilidad, al saber que hemos contribuido a ello. Reconocernos “culpables” nos da la oportunidad de hacer reversible, en algún grado, aquello que rechazamos de nuestra conducta.

La culpa sana implica una asunción de responsabilidad, y no hay que superarla, hay que aceptarla y obtener un aprendizaje de ella.

Sin embargo, a veces el peso de la culpabilidad cae asfixiantemente sobre nuestros hombros, a pesar de habernos disculpado con el agraviado y/o haber intentado compensar la ofensa, llegando a perseguirnos incansablemente durante meses, o incluso años.

En este caso, hablamos de una culpa tóxica o patológica que, lejos de ser productiva, se transforma en una losa que nos bloquea, nos genera ansiedad y nos provoca sufrimiento improductivo, porque no nos lleva a enmendar la acción.

Cuando se experimenta esta sensación y empieza a invadirnos, puede resultar muy beneficioso acudir a psicoterapia para poder trabajar más detenidamente los siguientes pasos:

#1. Analiza todos los componentes de la ecuación.

El primer paso es descentralizar la situación. No eres el centro del universo, ni para bien, ni para mal, las cosas no pueden deberse únicamente a tu actuación. Necesitas tomar un poco de perspectiva y ampliar el zoom para poder volver a analizar lo que ha ocurrido, teniendo en cuenta más factores explicativos.

Es decir, además de ti, ¿qué otras variables o personas crees que han influido en el resultado? Un reparto de responsabilidades, sin ánimo de justificar, pero sí de explicar, te ayudará a tener una visión más equilibrada de la situación.

#2. Acepta el malestar que conlleva la culpa.

No lo niegues, ni intentes evadirte de ello. Empieza asumiendo lo que has hecho o dicho que tú mismo desapruebas. Responsabilízate de tu conducta, sin echar balones fuera, asume tu contribución o tu error.

Si intentas negarlo, disimularlo o camuflarlo, se te convertirá en una asignatura pendiente que no te dejará avanzar. Vigila la intensidad de tu malestar y no te recrees en él de manera improductiva. Acéptalo como parte normal del proceso de afrontar positivamente los errores

#3. Busca una función positiva a tu malestar.

Sentirse culpable duele, pero puedes darle un sentido a tu malestar, a tus remordimientos. Si los tienes, significa que eres empático, que entiendes el sufrimiento que ha podido ocasionar en otros lo que hayas hecho o dicho, que no eres indiferente al dolor ajeno.

Además, cierta dosis de culpabilidad te concede la oportunidad de obtener un aprendizaje. Si no te sientes mal en algún grado, no te cuestionas nada, no modificas nada, no aprendes nada. ¿Qué puedes aprender de esa experiencia?, ¿Qué harías de forma diferente la próxima vez?

#4. Expresa lo que sientes y pide disculpas.

  • Libérate del penar en silencio por haber podido dañar a alguien, o no haber podido expresar que, de verdad, lamentas la repercusión negativa que haya podido tener tu conducta.
  • Si es posible y adecuado a tu caso, pide disculpas a la persona que hayas ofendido o a quien haya repercutido tu error.
  • Si es inviable o no hay nadie específico, puedes expresar tu arrepentimiento a través de una carta simbólica, aunque no haya un destinatario concreto.

#5. Sé resolutivo

Un sentimiento de culpa excesivo va asociado a una visión catastrofista y dramática de la situación, que paraliza y no resuelve. Es inútil, poco práctica. Observa hasta qué punto sentirte culpable te está ayudando a generar algún cambio, o te está angustiando hasta el punto de bloquearte.

Intenta ver si puedes revertir en algún grado tu error, si puedes compensar el agravio en alguna medida, o resarcir al ofendido de alguna manera. ¿Hay algo que puedas hacer por el otro? ¿Hay algo que podrías llevar a cabo para amortiguar tus acciones anteriores?

No obstante, sé consciente de tus limitaciones y las del contexto, tampoco puedes borrar el pasado. Una vez que has hecho todo lo posible, descansa, cierra tranquilo.

Si notas que la culpabilidad te pesa demasiado, no te deja avanzar e interfiere con tu vida diaria, provocándote malestar intenso, entonces déjate ayudar, pregunta al profesional, consulta.

Finalizamos con un vídeo del Dr. Norberto Levy hablando sobre las duferencias entre la culpa constructiva y la culpa tóxica.

¿Te atormenta un sentimiento de culpa desde hace tiempo?
¿Tu culpa es sana o insana?

Photo Credit: Paul_Neoclasic
Por | 2017-07-08T15:33:52+00:00 enero 30th, 2015|Desarrollo personal|3 Comentarios

About the autor:

Licenciada en Psicología por la UAM, Col. Nº M-16099. Experto en Psicoterapia Breve. Máster en Sexología y amplia experiencia como psicóloga y formadora en el área de la psicología de la salud y la educación. Fundadora de Tupsicologia.com, asesoramiento psicológico presencial y on line, un apoyo profesional y cercano

3 Comentarios

  1. miriammartincanales@hotmail.es'

    Hola! Excelente artículo. Escribí hace poco uno al respecto también http://psicorumbo.com/5-pautas-para-gestionar-el-sentimiento-de-culpa/

  2. rosanagarcia.2014@hotmail.com'
    Rosana en - Responder

    Hola acabo de leer esta pagina y me ha servido de ayuda .mi vida es un total caos tengo un hijo de 19 años con problemas hace poco estuvo internado en una fundacion estuvo 3meses y abandono el tratamientoel
    estuvo internado mas q por su addicion por el grado de violencia q tenia. Rompia cosas en la casa nos corria con cuchillos .nos recomendaron terapia familiar pero al centro q nos dirijimos estamos en lista de espera. Mi situacion familiar es grave ya q toda la vida tuve problemas con mi pareja o sea el padre de mi hijo podria ayudarme? .

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