Mitos sobre la psicología: descúbrelos y sorpréndete

¿Mito o verdad que…?

¿Es cierto o es lo que dicen? A veces das por válidas ideas que te transmiten terceros, buscando datos en la realidad que las corroboren e ignorando los datos que las refutan. No las cuestionas activamente, vas construyendo creencias que llegan a convertirse en grandes mitos que elevas a la categoría de verdades.

En este sentido, la psicología ha caído también en las redes de los bulos, los estereotipos y las distorsiones. Por eso, te propongo que hagamos el sano ejercicio de rebatir algunas de estas generalizaciones sin fundamento que ofrecen una idea equivocada sobre esta ciencia:

1. La terapia es para locos y para casos perdidos.

No es cierto. La psicoterapia es un asesoramiento del que afortunadamente puede beneficiarse un amplio espectro de la población. En otras áreas de la vida (salud, tecnología, domótica, electricidad, fontanería, nutrición, idiomas, etc.) cuando no tienes el conocimiento, las habilidades o la motivación adecuadas, buscas a alguien que te ayude y te asesore.

Entonces ¿por qué no puedes hacer lo mismo con un psicólogo simplemente cuando algo te inquieta, preocupa o te provocar malestar en algún grado en tu vida?

2. Sólo hay un tipo de terapia y es sólo para hablar de mis problemas.

Este pensamiento erróneo parte del desconocimiento de la gran oferta que existe en la actualidad a la hora de poder elegir el tipo de terapia que más se ajusta a tus necesidades o preferencias: cognitivo-conductual, humanista, breve-sistémica, psicoanalítica, Gestalt, Psicodrama, etc.

Por otro lado, es conveniente matizar que en la psicoterapia, aunque el contenido de las preocupaciones del paciente ocupa un gran espacio, no es lo único sobre lo que se trata. También te explican técnicas, te dan orientaciones, te señalan tus fortalezas y cualidades, se desarrolla un programa concreto de intervención o tratamiento para ti, etc.

3. Los psicólogos están locos, por eso estudiaron psicología.

“El que esté libre de pecado que tire la primera piedra”. Todos tenemos en mayor o menor medida conductas insanas, pensamientos distorsionados o emociones desadaptativas, y está claro que quien estudia psicología ha de estar necesariamente interesado por la conducta y la mente humana.

Los psicólogos no sólo podemos recibir asesoramiento psicológico, sino que, en mi humilde opinión, es importante que lo hagamos antes de ejercer y nos adentremos en la psicología desde los distintos roles.

Sin embargo, no es necesario que el psicólogo padezca los trastornos de los pacientes para que empatice o pueda ayudarlos; de la misma manera que un médico puede hacer un diagnóstico sin presentar la sintomatología de quien atiende.

4. Todas las terapias psicológicas son largas, y sabes cuándo las empiezas pero no cuándo las acabas.

Es cierto que el psicoanálisis es una de las modalidades de terapia que se prolonga más en el tiempo, pero es sólo una de las corrientes que actualmente existen, de entre las cuales la Terapia Breve Estratégica se caracteriza justamente por todo lo contrario (tratamiento breve).

Entre ambas, se sitúan la inmensa mayoría que ajustan el tiempo de intervención de manera personalizada a las características del problema y del paciente, y así se te explica al principio de la terapia.

5. Todos los psicólogos aman a Freud.

Este médico austriaco siempre ha tenido sus defensores y sus detractores. Al creador del psicoanálisis debemos aportaciones como: el Ego, el Súper Ego, la interpretación de los sueños, el poder del inconsciente, el autoconocimiento, los mecanismos de defensa, las etapas psicosexuales del desarrollo, etc.

No obstante, es sólo un autor al que no hace falta odiar o amar para poder trabajar con algunas de sus contribuciones a la psicología más relevantes. El uso e interpretación que se haga de las mismas también vendrá filtrado por la formación que haya recibido un psicólogo en particular.

¿Tenías algunas de estas falsas ideas sobre la psicoterapia?

Photo Credit: Vaca