Fingir un orgasmo: causas y consecuencias

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Fingir un orgasmo: causas y consecuencias

Orgasmos fingidos, problema asegurado

¿Cómo de satisfech@ estás con tus relaciones sexuales? Sí, es una pregunta íntima cuya contestación se presta mucho a disimular, mentir, exagerar o distorsionar en algún grado. A veces se tiende a responder por deseabilidad social, es decir, por lo que crees que la sociedad valora más, y acabas respondiendo “muy satisfech@”, aunque en realidad no sea así.

Pero la mentira no sólo puede tener una cara pública, sino que puedes trasladarla también a la esfera íntima.

¿Engañas a tu pareja?

¿Le haces creer que estás más satisfech@de lo que en realidad estás?

¿Estás ocultando lo que sientes?

Hay veces que esta insatisfacción puede llegar a esconderse incluso en el momento mismo de la relación sexual. ¿Te ocurre esto? ¿Has llegado a fingir un orgasmo?

La simulación de un orgasmo ha sido escenificada en míticas películas tales como “Cuando Harry encontró a Sally”, pero lo cierto es que no es algo que quede restringido a la gran pantalla, ni mucho menos, pues se da en la vida real de parejas que experimentan dificultades en el terreno sexual.

Si bien es cierto que suele ser más frecuente en las mujeres, algunos hombres empiezan a confesar que alguna vez han fingido algún orgasmo, pese a que su actuación resulte, dadas las particularidades de la evidencia eyaculatoria masculina, de dudosa credibilidad para las compañeras sexuales. De hecho, los motivos que llevan a una persona a esta conducta pueden ser comunes a los dos géneros.

¿Qué te ha llevado a fingir un orgasmo?

#1. Falta de asertividad.

Dificultad para decir “no” a tu pareja por temor a su reacción (enfado, distanciamiento afectivo). Cuando no te permites decir “no quiero, ahora no me apetece”, la opción de fingir excitación durante la relación sexual puedes verla como el “atajo perfecto” para evitar una pelea.

Puede ocurrirte si has tenido grandes discusiones con tu pareja por no tener las mismas ganas o deseo sexual; si cada vez que has intentado expresar tu derecho a no tener sexo, se ha desencadenado una batalla entre los dos.

Quizá comenzaste a fingir el orgasmo para evitar conflicto y has acabado haciéndolo como un hábito que te ahorra tensión y hostilidad.

#2. Miedo a dañar al compañero.

Finges por temor a que tu pareja se sienta rechazada, poco deseada o amada. Tus relaciones sexuales no son del todo satisfactorias, has perdido la confianza y la comunicación fluida con tu pareja para expresar los gustos en este ámbito y acabas fingiendo en la cama por temor a herir los sentimientos de tu compañer@.

#3. La falta de deseo o la rutina sexual.

Es otra de las razones que se esconden tras un falso orgasmo. Los encuentros sexuales se han vuelto previsibles, rutinarios y has perdido gran parte de la pasión y la atracción que había en otras etapas. Optas por la apatía y la resignación, viviendo pasivamente el sexo y fingiendo satisfacción.

¿Qué consecuencias puede traerte fingir?

Después de meses, incluso años en algunos casos, de este exceso de interpretación en el área sexual, las facturas no tardan en llegar. Entre las consecuencias más significativas que puedes encontrarte:

#1. Pérdida de autoestima.

“Someterte” a una relación sexual sin deseo, implica privarse del derecho como persona a expresar las preferencias y apetencias. Después de esto, la imagen que de ti mism@ te devuelve el espejo cada vez es más pequeña y más borrosa.

¿Qué opinas de ti mism@ por fingir esos orgasmos? ¿En tan poca estima te tienes que crees que lo máximo que puedes esperar de tus relaciones sexuales es fingir? Habla con tu pareja, empieza a expresar.

#2. Ansiedad.

Fingir un orgasmo conlleva falsear una emoción y un sentimiento, por lo que repetir esto, de forma continuada en el contexto de una relación de pareja, cuando menos es una incongruencia entre lo que piensas y lo que expresas al otro. A medio plazo, no es extraño que tu cuerpo necesite manifestar tal incoherencia de alguna manera y empiece a mostrar síntomas de ansiedad, trastornos psicosomáticos, etc.

Escucha a tu cuerpo, el mensaje que te trae: hay algo de tu vida que no te convence, no te agrada y no te satisface. Comienza por expresarlo, y no disimularlo, estarás más cerca del cambio.

#3. Problemas sexuales.

Simular placer de modo habitual, cuando en realidad no hay excitación ni deseo, puede hacer que se produzca un aprendizaje condicionado, por el que asocies sexo a una situación aversiva o coercitiva.

Si eres mujer y te fuerzas a tener penetración o estimulación genital sin deseo ni lubricación, puedes acabar manifestando trastornos como la dispareunia (dolor durante el coito), anorgasmia (dificultad para alcanzar el orgasmo), vaginismo (contracción involuntaria de la vagina), etc.

El hecho de tener que “actuar” en tus relaciones íntimas con frecuencia puede crearte problemas que antes no tenías. Habla de sexo con tu pareja, deja de llevar una doble vida.

En definitiva, fingir un orgasmo te sale caro en muchos aspectos y va a repercutir negativamente a medio o largo plazo en tu relación de pareja.

Si ya te has metido en esa dinámica y no sabes cómo salir de ella, si te resulta complicado hablar de sexo con tu pareja y proponerle cambios sin que ello derive en una discusión, tienes que saber que hay alternativas a fingir un orgasmo:

  • Habla con tu pareja y sugiérele directamente que quieres mejorar vuestras relaciones y remarca los beneficios que eso tendría para ambos. Especifica claramente que no hay culpables y que tu intención no es reprochar, sino proponer.
  • Invítale a consultar a un sexológo e iniciar una terapia de pareja en la que el profesional os ayude a comunicaros en este aspecto, además de daros herramientas con las que ganar en confianza y satisfacción

Finalizamos con un vídeo del canal argentubetv sobre cómo la gente de la calle reacciona ante “el orgasmo fingido” y la posibilidad de que también pueda darse en hombres.

Como puedes ver el falso orgasmo masculino aún resulta casi inconfesable y se vive con escepticismo, aunque en realidad ya se ha demostrado que existe y es real.

¿Has fingido un orgasmo alguna vez?

¿Sabes por qué tu pareja podría estar fingiendo sus orgasmos?

Por | 2017-08-08T22:36:04+00:00 enero 9th, 2015|Pareja|1 comentario

About the autor:

Licenciada en Psicología por la UAM, Col. Nº M-16099. Experto en Psicoterapia Breve. Máster en Sexología y amplia experiencia como psicóloga y formadora en el área de la psicología de la salud y la educación. Fundadora de Tupsicologia.com, asesoramiento psicológico presencial y on line, un apoyo profesional y cercano

Un comentario

  1. jucaesch@yahoo.es'
    Juan Carlos Esquivel Chaves en - Responder

    Excelente

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POR LA AUTORA DE ESTE BLOG

EXPERTA EN TERAPIA PAREJA

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