Efecto Pigmalión: el poder de las expectativas

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Efecto Pigmalión: el poder de las expectativas

El poder de las expectativas como prejuicio en las aulas


“La fe mueve montañas”, “la fuerza del efecto placebo”, “si deseas algo con mucha fuerza, sucede”, “el poder está en la mente”,
 etc., son frases que reflejan la importancia de las creencias para obtener determinados resultados. Esto ha podido evidenciarse en el ámbito de la salud (enfermos que se recuperan antes si creen que pueden hacerlo), en el del deporte (atletas que son capaces de superar sus propias marcas porque se visualizaron consiguiéndolo) y en el de la educación (estudiantes que confían en su capacidad y obtienen mejores notas).

Es en este último campo, el de la educación, donde queremos detenernos a analizar el mecanismo de las expectativas para poder sacar provecho de él al máximo. Es lo que quiso hacer el psicólogo Rosenthal (1968) realizando un experimento en una escuela de California:

  • Pretendía comprobar si las expectativas que tienen los profesores sobre los alumnos juegan un papel decisivo en los resultados de los exámenes.
  • Seleccionó al azar un grupo de estudiantes, y dio información falsa a los profesores sobre la capacidad de éstos, argumentando que poseían un alto cociente intelectual, aunque realmente no existía relación alguna con lo obtenido en los test de inteligencia.
  • Lo que se demostró al final es que algunos de los estudiantes sobre los que se tenían expectativas más altas alcanzaron en los test puntuaciones superiores a las de estudiantes con capacidades similares, pero sobre los que recaían expectativas más bajas.

Esto pudo explicarse como el efecto Pigmalión: cuando esperamos algo de alguien, inconscientemente buscamos datos en su comportamiento que nos confirmen lo que ya pensamos de entrada, y tendemos a obviar u omitir aquellos que no coinciden con nuestra hipótesis inicial.

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En el terreno del aprendizaje puede tener grandes implicaciones. Un profesor que crea que un alumno suyo tiene un potencial muy limitado, es probable que condicione su forma de enseñarle (didáctica, metodología, gestos, miradas, etc.), influyendo así en el rendimiento negativo del pupilo, lo que además reforzará la expectativa de la que parte el educador. Y no es que el alumno carezca de aptitudes, es que no se le ha dado la oportunidad de desarrollarlas. Por ejemplo, seleccionándole ejercicios especialmente fáciles que no le supongan reto o aprendizaje.

Por el contrario, si el profesor considera que ese estudiante tiene gran capacidad, es posible que le proponga tareas que desplieguen su potencial, cumpliéndose una vez más su expectativa previa a medio y largo plazo. De ahí que lo más deseable es que entrenadores y educadores transmitan expectativas realistas y positivas a sus alumnos, favoreciendo así su autoconfianza e incidiendo positivamente en su rendimiento.

¿Eres consciente de las consecuencias que tus creencias y emociones tienen en el desarrollo de los demás?

¿Qué implicaciones puede tener el Efecto Pigmalión en la educación que padres y educadores dan a los más pequeños?

Tantas que podemos afirmar que “soy en realidad lo que creo que puedo ser”.

¿Cómo te han influido las expectativas que tus padres y profesores tenían sobre ti?

 

Photo Credit: Susana Fernández

Por | 2017-08-08T00:11:03+00:00 abril 24th, 2014|Psicología|2 Comentarios

About the autor:

Licenciada en Psicología por la UAM, Col. Nº M-16099. Experto en Psicoterapia Breve. Máster en Sexología y amplia experiencia como psicóloga y formadora en el área de la psicología de la salud y la educación. Fundadora de Tupsicologia.com, asesoramiento psicológico presencial y on line, un apoyo profesional y cercano

2 Comentarios

  1. Santuqueira@hotmail.com'
    Aldana 27 noviembre, 2015 en 4:52 am - Responder

    Hola he estudiado psicologia social.pero estoy considerando a querer aplicar la psicologia como terapia breve.sabes do de estudiar.q opinas de cousseling?

    • Patricia Córdoba 28 noviembre, 2015 en 5:47 pm - Responder

      Hola Aldana,
      Yo tengo formación tanto en Psicoterapia Breve como en counselling,como puedes vr en mi Cv:

      Ambas opciones me parecen buenas herramientas si estás pensando dedicarte a la psicoterapia. Sin embargo, tienes que tener en cuenta que el Counselling apunta a crear salud, no a curar enfermedad; mientras que la psicoterapia breve va más enfocada al tratamiento de los trastornos psicológicos más frecuentes. En realidad, son respuestas y recursos, ahora haría falta saber lo que buscas, cuál es tu objetivo, en qué te visualizas trabajando, hacia qué y por qué te sientes atraída. Quizá para descubrir hacia donde orientarte o dirigir tu formación podría resultarte de gran ayuda participar en un proceso de Coaching donde se te puede ayudar a descubrir tus talentos y motivaciones, y buscar una formación que te ayude a desarrollarlos. En mi opinión más que lo que estudies, es por que lo estudias o para qué lo vas a estudiar. Espero haberte sido de ayuda.

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POR LA AUTORA DE ESTE BLOG

EXPERTA EN TERAPIA PAREJA

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