3 formas nuevas de ver los defectos de tu pareja

Cambia el “no soporto”

«Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio».

Mahatma Gandhi

«Por los defectos de los demás el sabio corrige los propios»
Publio Siro

La convivencia en pareja es el escenario perfecto para asistir a una sucesión de comportamientos del otro que te resultan admirables, neutros, aversivos o intolerables. Todo depende de la lente que utilices en ese momento para valorar su conducta. Si quieres buscar algo negativo, lo encontrarás, y a la inversa.

En las primeras etapas de la relación hiciste, como suele pasar en el enamoramiento, una magnificación de sus cualidades y una minimización de sus defectos. Sí, es bastante normal. Sólo tiempo después, la experiencia, los desacuerdos, las discrepancias, te van haciendo fijarte también en aquellos aspectos de tu pareja que te molestan, que te resultan desagradables e incluso ofensivos.

A medida que pasa el tiempo, cualquiera de estos dos extremos, se puede volver en tu contra: callarte todo lo que te desagrada de tu pareja, o hacerle un listado diario de todos los errores que comete.

¿Puedes esperar que tu pareja cambie por el hecho de que tú le pidas que corrija un defecto? Por esperar, puedes esperar, pero puede resultar muy frustrante aplazar tu bienestar hasta que el otro haya cambiado. ¿Y si no cambia? ¿Y si no quiere cambiar lo que le propones? ¿Y si no es muy consciente de lo que tiene que cambiar? ¿Y si no sabe cómo cambiar? Demasiadas variables que escapan a tu control como para asociar tu felicidad al hecho de que otro cambie o se comporte según tus expectativas o deseos, ¿no crees?

Por supuesto que puedes a través de una buena comunicación expresar a tu pareja lo que no te gusta de su conducta, y puedes hacerle peticiones concretas sobre algún aspecto que esperas que haga o que deje de hacer. De la misma manera que tú pareja puede hacerlo contigo.

El problema es cuando este tipo de críticas y peticiones se convierten en destructivas o tóxicas, tanto por la frecuencia con la que se utilizan, como por el contenido de las mismas (amenazas, coacción, descalificaciones, gritos, etc.)

En definitiva, que los defectos del otro están ahí, ni puedes, ni te corresponde cambiarlos, y mucho menos desde la coacción o el chantaje emocional. Habrás comprobado que así no consigues nada a medio plazo.

Lo que sí depende de ti es cómo interpretes esos defectos, el foco de observación que les des en tu vida, la frecuencia con la que los repases, la lente (de cerca o de lejos) con la que los mires. Todo eso sí está dentro de tu control, y son variables que pueden hacer que afrontes positivamente el hecho de que tu pareja no es perfect@

Vaya por delante que siempre puedes hablar con tu pareja, y de manera constructiva señalarle lo que no te gusta, y lo bueno que sería que intentara hacer un cambio. Sin embargo, el artículo de hoy va dirigido a mirar de manera distinta los defectos del otro, los cambie o no los cambie.

Aquí van tres formas nuevas de ver lo que no te gusta de tu pareja:

#1. Oportunidad para aprender algo sobre ti.

¿Te has fijado que hay algunos defectos que te molestan especialmente más que otros? Observa tu lenguaje y tu pensamiento, registra qué es lo que sueles contarte así “lo que no soporto…”, “lo que más me enfada es que…” Probablemente son comportamientos de tu pareja que, según tu escala de valores, consideras más inadmisibles.

¿Pregúntate por qué te resultan tan censurables?

Quizá pueda darte información de ti mismo.

Pongamos un ejemplo. Consideras que tu pareja tiene conductas egoístas con las que tiende a satisfacer sus necesidades en primer lugar y a no tener en cuenta las tuyas. Observa si el egoísmo es de las cosas que más te molestan. ¿Por qué eres tan crítico con el egoísmo, con satisfacer las necesidades propias?

A veces, el defecto del otro te enerva en exceso, porque te recuerda algo que tú te esfuerzas en evitar. Siguiendo con el ejemplo, te molesta su egoísmo porque te recuerda que tú te haces lo que no está escrito por no serlo, y tal vez te estás yendo al otro extremo, y estás haciendo uso de la generosidad malentendida, olvidándote de tus necesidades y anteponiendo las de los demás a las tuyas.

  • Si te molesta que tu pareja sea desordenad@, revisa si ten vendría bien ser más flexible en el orden contigo mismo y los demás.
  • Si te molesta que tu pareja salga tanto con sus amigos, revisa si te vendría bien ampliar tu tiempo y espacio individual dentro de la pareja.

#2. Oportunidad para aumentar la tolerancia a las diferencias

Reflexiona sobre si algunos de todos esos grandes defectos que ves a tu pareja podrían considerarse no tanto como fallos en el otro, sino simplemente formas distintas de hacer las cosas.

No se trata de que te niegues el derecho a desaprobar determinadas conductas de tu pareja, basta con que estés abierto a considerar algunas de éstas tan sólo como diferencias, ni más ni menos.

Detrás de un comportamiento habitual suele haber creencias, educación, valores, costumbres, aprendizajes anteriores. Nos comportamos según cómo hemos sido, vivido y pensado años antes.

Si tienes en cuenta esto, cuando mires eso de tu pareja que no acabas de entender o aprobar, tal vez te resulte más fácil aceptar que no hay una sola forma universal de hacer las cosas, ni tú puedes disponer de la verdad absoluta.

#3. Oportunidad para ser más positivo: desdramatizar, relativizar y focalizar en lo positivo.

Cuando los defectos de tu pareja comienzan a parecerte insoportables, es hora de que te preguntes si estás dedicando demasiado tiempo a recrearte en ellos, a registrar y anotar todas y cada una de las cosas que hace o no hace tu pareja que te sacan de quicio.

No es de extrañar que estés más susceptible con esos fallos, si inviertes gran parte de tus pensamientos en observar y subrayar cada cosa con la que “te decepciona”.

Llegado a este punto, es un buen momento para transformar el “no soporto de mi pareja” en “me resulta molesto, pero soportable”. La diferencia es grandísima, mientras que la primera frase te hace creer que no hay nada peor, la segunda te enseña a relativizar, a tomar perspectiva, a desdramatizar y no regodearte en lo “terrible o insoportable”, sino a ver matices y grados intermedios mucho más llevaderos.

Además, el peso de lo negativo se amortigua cuando eres capaz de detectar también cosas positivas. Así que para contrarrestar, dedica un tiempo intensivo a reevaluar las cualidades de tu pareja y a hacer el ejercicio de “pillarle” en detalles positivos que te agradan.

Finalizamos con un vídeo que te hará reflexionar sobre la capacidad de amar a pesar de las imperfecciones:

¿Cómo llevas los defectos de tu pareja?
¿Cuáles son los defectos de tu pareja que más te cuesta aceptar?

Photo Credit: Marcelo Braga
Por | 2017-08-08T22:31:16+00:00 marzo 13th, 2015|Pareja|Sin comentarios

About the autor:

Licenciada en Psicología por la UAM, Col. Nº M-16099. Experto en Psicoterapia Breve. Máster en Sexología y amplia experiencia como psicóloga y formadora en el área de la psicología de la salud y la educación. Fundadora de Tupsicologia.com, asesoramiento psicológico presencial y on line, un apoyo profesional y cercano

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