¿Quieres vivir en el aquí y ahora? 5 trucos para estar en el presente

Te pasas media vida invirtiendo en tu futuro: preparándote para lo que te espera, pensando en si tendrás  trabajo o una persona con la que compartir tu vida. Te inculcan que pienses en el mañana, en cada paso que das, de modo que una buena parte de tu presente la dedicas a pensar en lo que vas experimentar dentro de unos años.

Después, llegas al último tercio de tu vida y te sorprendes a ti mismo con frecuencia enganchándote a tu pasado, rememorando cuando podías hacer tal cosa, cuándo aún tenías las fuerzas para tal otra o cuándo cualquier tiempo pasado fue mejor.

De esta sutil manera te pasas prácticamente la totalidad de tu vida desviando tu  atención hacia el pasado o el futuro. Y mientras, tu calendario, implacable,  ha seguido avanzando y la vida ha seguido su curso. “¿Dónde ha estado el presente que no me he enterado?”- piensas

Y es que el presente, la vida real, es lo que pasa mientras sigues ensimismado en el pasado o te anticipas al futuro. Vuelve, estás aquí y ahora. Te dejo con uno de esos cuentos de la India que te hacen reflexionar sobre cómo estás enfocando tu vida: ¿se te está escapando algo, o por el contrario te la bebes a pequeños sorbos? Escucha esta historia:

Un hombre se le acercó a un sabio anciano y le dijo:

Me han dicho que tú eres sabio… Por favor, dime ¿qué cosas puede hacer un sabio que no está al alcance de las demás de las personas?

El anciano le contestó: cuando como, simplemente como; duermo cuando estoy durmiendo, y cuando hablo contigo, sólo hablo contigo.

Pero eso también lo puedo hacer yo y no por eso soy sabio, le contestó el hombre, sorprendido.

Yo no lo creo así, le replicó el anciano. Pues cuando duermes recuerdas los problemas que tuviste durante el día o imaginas los que podrás tener al levantarte. Cuando comes estás planeando lo que vas a hacer más tarde. Y mientras hablas conmigo piensas en qué vas a preguntarme o cómo vas a responderme, antes de que yo termine de hablar.

El secreto es estar consciente de lo que hacemos en el momento presente y así disfrutar cada minuto del milagro de la vida.

Como apuntaba el sabio, puedes estar convencido de que tú sí vives el día a día, pero una mirada más profunda puede delatarte. Observa cómo es relativamente fácil sorprenderte a ti mismo alejándote del momento presente. El ritmo vertiginoso de la semana te empuja a la acción polifuncional y acabas llevando a cabo diversas tareas a la vez.

Haz una pequeña autoevaluación:

  • ¿Vives o pasas por la vida?
  • ¿Tienes la sensación de estar en tu presente?
  • ¿Vives con consciencia plena de los instantes de la vida o estás haciendo una actividad y pensando en la que viene a continuación?
  • ¿Te pillas a ti mismo fuera del momento y tienes que obligarte a volver de vez en cuando?

Puede que ni siquiera te hayas dado cuenta, así que es un buen momento para centrarte en aquí y ahora.

Algunas ideas para ello:

#1. SIENTE MÁS, PIENSA MENOS.

Intenta disfrutar con todos tus sentidos de una experiencia, sin valorarla o pensar sobre ella, simplemente siéntela. Puedes estar sentado en un banco y vivir ese momento de forma más consciente, participando con todos tus sentidos: lo que escuchas, lo que hueles, lo que ves, lo que tocas, etc.

#2. VUELVE.

Cuando te pilles a ti mismo rebobinando una escena de tu pasado, piensa realmente lo que estás dejando de vivir en ese instante por retrotraerte a algo que ya no está y que no se puede modificar. Vuelve a tierra, lo que ocurre aquí y ahora es lo único real, el resto ya no existe.

#3. VIVE ADEMÁS DE PLANIFICAR

Ponerse objetivos  e invertir un tiempo en planificar los pasos a seguir para su consecución es un aliciente para el cambio y la evolución, sin duda. Sin embargo, no te olvides de disfrutar en el proceso, empieza a pasártelo bien desde el minuto uno en que diseñas el boceto de lo que vas a vivir dentro de un tiempo. Procura que tu presente tenga un sentido por sí mismo, que no se convierta sólo en un medio para alcanzar algo futuro.

Cada día tiene su función, y no se trata de gastarlo, sino de invertirlo y sacarle provecho.

#4. CONECTA CON TU EMOCIÓN PRESENTE, SEA LA QUE SEA

A veces tendrás que pasar por un periodo difícil. Puede que te toque sentir dolor, rabia, tristeza o enfado. Puede que tiendas a evitar esa emoción, negarla o incluso concentrarte constantemente en cuándo dejarás de sentirla. Déjala estar, piensa que tiene su razón de ser. Es el sentimiento que pertenece a este fragmento de tu vida aquí y ahora.

Una emoción puede ayudarte a anclarte en tu momento presente. Si además lo que te invade es alegría, satisfacción, ternura, ilusión, etc. te será más fácil dedicarle unos instantes de consciencia. Lo que sientes hoy, aquí y ahora, es una señal de que estás vivo.

#5.BUSCA MOMENTOS PARA QUE LO QUE HAGAS SEA NO HACER NADA.

Suena raro, pero es difícil encontrar momentos para no hacer nada. Pareciera como si tuvieras que hacer constantemente algo. Hasta el ocio se llega a plantear como una sucesión de actividades encadenadas que dificultan la atención plena en el presente.

Rescata algún instante para tu desconexión, deja que tu mente se vacíe, sin juzgarte por ello. Crea algún paréntesis que no te obligue a ser productivo, simplemente permítete estar en el mundo con los otros, tal y como tú eres, sin necesidad de hablar, realizar o expresar.

Te dejo con un fragmento de la película El Guerrero pacífico, la superación personal de un joven gimnasta, con un peculiar profesor que le hace conectar con su presente y con todo lo que le rodea, incluido el mismo.

 

¿Vives aquí y ahora?

¿Te escapas a menudo al pasado y al futuro?