Chantaje emocional: 3 formas de manipulación

“A mí no me manipules”
“Me estás haciendo chantaje emocional”

Son algunas de las expresiones que puedes lanzar cuando has detectado que alguien intenta conseguir algo de ti a través de amenazas, ultimátum, mensajes culpabilizadores, lenguaje victimista, etc.

La realidad es que no siempre es fácil saber cuándo estamos comportándonos como manipuladores emocionales o cuando nos están intentando manipular, porque a veces se confunde con afecto o amor:

“Si no me importaras, no te lo diría”

“Si me quisieras de verdad, no me harías eso”

Detrás de esta confusión existe la idea irracional de que cuando hay amor, no se le puede negar nada a quien amas.

Y esto no es verdad, puesto que amar es compatible con el derecho a decir “no” a determinadas peticiones concretas de quienes nos importan.

Lo cierto es que todos tenemos comportamientos manipuladores en algún grado, aunque nos cueste reconocerlo.

Por otro lado, hay que especificar que, hacer alusión directa a las emociones para conseguir que la otra parte responda como deseas, no ha de considerarse manipulación necesariamente. Por ejemplo:

“Cuando te pones a gritar, me siento impotente y frustrado, por favor háblame en un tono más tranquilo”

La estructura “cuando tú haces X, yo me siento Y” permite explicar al otro tus sentimientos, sin que haya tinte de culpa o dramatismo.

¿Entonces en qué consiste realmente la manipulación emocional?

La coacción emocional se puede expresar de diversas maneras, así que es útil aprender a detectar las múltiples vestimentas con las que puede presentarse.

Evalúa cuál de las siguientes conductas de manipulación emocional reconoces en ti o en otros:

#1. No comunicar directamente las necesidades o los sentimientos. Expresar lo que se piensa o se siente a través de indirectas, sarcasmo, ironía, etc.; culpabilizando a los otros cuando no adivinan lo que siento a pesar de que a mi parecer es “obvio”.

#2. Poner en tela de juicio las intenciones, competencias, capacidades y personalidad de los otros, criticando disimuladamente, juzgando y desvalorizando.

#3. Transmitir rumores por intermediarios o terceros, dando lugar a malentendidos o malas interpretaciones.

#4. Hacer alusión reiterada a los principios morales de otros para satisfacer las propias necesidades (eres mala persona, eres mala madre, no tienes compasión, no me quieres).

5# Uso explícito de la amenaza o el chantaje.
“Si no haces X, no cuentes conmigo para ayudarte en Y”.
“Si no vienes mañana, no esperes que yo esté pasado cuando me necesites”

#6. No se tiene en cuenta los derechos de los otros. Ignorando que los demás tienen derecho a:
• Cambiar de opinión.
Decir no a una petición o favor
• Tomarse un tiempo para pensar si hacen o no un favor.
• Poner objeciones a una propuesta o decir “sí” parcialmente a sólo algunos elementos de la petición.

#7. Utilizar la adulación, el elogio, los regalos, los favores para que los otros accedan después a sus peticiones.

#8. Coacciona, persiste e insiste, una y otra vez a la otra parte si no ve satisfechas sus necesidades, generando en el otro malestar y sentimiento de falta de libertad.

#9. Evadir el pronombre “yo” y abusar del “tú” para hablar de sentimientos.
Es decir, se tiende a responsabilizar al otro de los sentimientos propios: (tú) me agobias”, (tú) me dejas hecho polvo; en lugar de responsabilizarse uno mismo: (yo) me siento agobiado, (yo) me quedo hecho polvo con lo que me pides;

#10. Utilizar palabras muy generales o absolutismos difíciles de demostrar, pero que cargan las frases de mucho dramatismo (siempre, nunca, todo, nada). ”Sí, sí, iros siempre soy yo el que se encarga y fastidia”

#11. Pedir favores magnificando y personalizando las consecuencias negativas de no obtener lo que se desea
“me hundes si no te encargas tú…; oye no me dejes sin dormir…; si no te quedas, me haces ir pillado; me haces pasar un mal rato si no lo haces tú por mí; si no me ayudas, voy a quedar en ridículo”

# 12. Rechazar peticiones maximizando y personalizando los inconvenientes de aceptar el encargo, hasta llevarlo a la imposibilidad de hacerlo, sin negociar alternativas intermedias. (“uy , imposible, me matas si me quedo; ay, imposible, me tienes estresado; buf! Imposible, ¿cómo me puedes pedir eso?”)

#13. Dramatizando y exagerando la afectación emocional cuando se recibe una crítica, añadiendo dramatismo, personalización y palabras absolutas a la crítica que ha recibido (“No si por lo visto yo no hago nada bien!; lo sé siempre me equivoco”) o autoaplicándose etiquetas descalificativos (“debo ser tonto!; ¿Cómo puedo ser tan inútil?”)

Conviene señalar que hay personas que manifiestan en alto grado una gran cantidad de comportamientos manipuladores, mientras que otras sólo hacen uso de dichas conductas cuando se sienten más vulnerables, indefensos o inseguros, buscando una ayuda inmediata por parte del otro, sea como sea.

Detrás de la manipulación emocional hay un intento desesperado por satisfacer las necesidades propias a través de los otros, porque uno no se siente capaz de hacerlo por sí mismo.

Además, existe la creencia de que “si verdaderamente importas a alguien, éste lo dejará todo para atenderte y ayudarte”. Idea distorsionada puesto que los vínculos sanos no condicionan el afecto a cubrir las expectativas y necesidades de los miembros.

Es importante reconocer cuándo uno puede estar adoptando estos comportamientos, y ser conscientes de cómo generalmente a medio plazo provocan un distanciamiento por parte de los demás, que tenderán a huir de ti, si sienten que los manipulas.

De igual forma, es conveniente parar a tiempo los intentos de coacción emocional que te lleguen, empatizando con los sentimientos del otro, pero sin culpabilizarte de ellos.

 

¿Alguien de tu entorno te hace chantaje emocional?

¿En ocasiones manipulas a otros para conseguir atención o afecto?

 

Por | 2018-12-05T01:14:39+00:00 noviembre 27th, 2018|Psicología|Sin comentarios

About the autor:

Licenciada en Psicología por la UAM, Col. Nº M-16099. Experto en Psicoterapia Breve. Máster en Sexología y amplia experiencia como psicóloga y formadora en el área de la psicología de la salud y la educación. Fundadora de Tupsicologia.com, asesoramiento psicológico presencial y on line, un apoyo profesional y cercano

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POR LA AUTORA DE ESTE BLOG

EXPERTA EN TERAPIA PAREJA

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