Causas de la depresión: química, biología, psicología y experiencias.

Si padeces o has padecido depresión alguna vez, seguramente te habrás preguntado en algún momento aquello de “¿por qué a mí?, ¿por qué tengo que sentirme así?, ¿por qué me pasa esto?” 

Si bien en el artículo de hoy expongo algunas de las variables que influyen en el desarrollo de este trastorno del ánimo, quiero hacer hincapié en que para combatir la depresión no basta con saber qué es lo que la origina, sino que se hace necesario ponerse en tratamiento y dejarse ayudar por parte de un profesional.

No te castigues sintiéndote la oveja negra, y no te creas muchas de esas falsas creencias que giran en torno a este trastorno y que probablemente te hagan sentir mucho peor, tales como “quien padece depresión es que es débil, cobarde o se lo busca”

Así de cruel es a veces el desconocimiento sobre el tema cuando se hacen juicios de valor en lugar de considerar el peso que tienen determinados factores en la depresión.

Es cierto que hay personas que tienen una mayor predisposición a padecer depresión, pero nadie está exento de manifestar síntomas depresivos. En España, la prevalencia está en torno al 10% de la población, según los últimos estudios presentados (Avances en la evaluación y tratamiento de los trastornos del sueño y la depresión, Universidad Internacional Menéndez Pelayo UIMP de Santander)

No podemos señalar una sola causa, por lo que más bien convendría hablar de los factores que influyen en este trastorno. Y de este modo, podemos agruparlos en:

#1. Factores Bioquímicos

Cuando sufres depresión, se produce un desequilibrio bioquímico en tu organismo, concretamente en el nivel de unas sustancias que actúan como neurotransmisores en tu cerebro.

Para que te encuentres bien a nivel emocional debe existir una comunicación adecuada entre las diversas neuronas del cerebro. Las neuronas se comunican a través de estos neurotransmisores (serotonina, noradrenalina y dopamina), por lo que si no se hallan en los niveles adecuados, puedes manifestar depresión.

#2. Factores genéticos

¿Tienes uno o más familiares que han padecido este trastorno del estado del ánimo? Como en otras enfermedades, cuando hay una historia familiar de depresión, existe un mayor riesgo de manifestarla, lo cual no significa que se vaya a padecer al 100%. Lo que se hereda no es la depresión, sino la predisposición biológica a padecerla.

Esto quiere decir que, aunque tengas mayor probabilidad de sufrir depresión, no tienes por qué desarrollarla, y desde luego, puedes hacer muchas cosas para evitar su aparición, porque como verás hay más variables influyentes que pueden modificarse.

3. Factores estresantes

A veces en el inicio de la depresión podemos encontrar un suceso estresante que dispara los primeros síntomas de alerta. Entre estos sucesos hallamos:

  • hechos relacionados con pérdidas bruscas: muerte de un ser querido, divorcio o ruptura de pareja, desempleo y problemas económicos, etc.
  • cambios por enfermedad crónica, convertirse en cuidador informal de un familiar con una enfermedad degenerativa en la que va perdiendo autonomía, etc.

Si estos acontecimientos los vives como amenazas que te desbordan, ante las cuales no tienes herramientas de afrontamiento, puedes exteriorizar síntomas depresivos que, si se mantienen a lo largo del tiempo, podrían desembocar en una depresión clínica.

#4. Factores estacionales

¿Has notado si varía tu estado de ánimo especialmente con los cambios de estación? Existe un porcentaje de personas que manifiestan depresión en los meses de invierno, justo cuando comienza a anochecer más pronto.

Esto podría explicarse por el desequilibrio químico en los niveles de determinados neurotransmisores cerebrales, consecuencia de la reducción significativa de horas de luz que tiene lugar durante el invierno.

#5. Factores psicológicos

  • Un patrón de pensamiento negativo que se extiende desde la infancia y la adolescencia puede hacer más probable la depresión en la vida adulta. Volcar pensamientos negativos sobre uno mismo, los demás y el mundo pasa factura, y va dando forma a lo que se llama un esquema de pensamiento depresivo.
  • La baja autoestima puede hacer que la voz autoacusadora ocupe gran parte del tiempo de la persona, inhibiendo sus conductas y mermando su capacidad de disfrute y gratificación. Un gran porcentaje de personas que padecen depresión han manifestado con anterioridad baja autoestima y un bajo concepto de sí mismos.
  • Falta de control sobre las circunstancias de la vida. Si tienes la creencia de que las adversidades escapan completamente a tu control y que, por tanto, no puedes hacer nada para cambiar lo que te ocurre, es probable que desarrolles un sentimiento de indefensión aprendida que te hará más vulnerable a estados depresivos.
  • Personalización de los fallos o sucesos negativos. Consiste en pensar que eres el único responsable de aquello que no sale como tú esperabas, o atribuir un error exclusivamente a un déficit, incapacidad o tara. Este tipo de distorsión del pensamiento es más fácil que prospere cuando se han tenido vínculos tóxicos en la infancia (falta de afecto, descalificaciones, violencia, rechazo, etc.)

Ahora bien como se ha venido demostrando en ciertas investigaciones (Brown 2002) un acontecimiento vital estresante grave rara vez provoca el inicio de una depresión mayor sin existir previamente un factor de vulnerabilidad.

Es decir que cada uno de estos factores, únicamente y por sí mismos, es poco probable que originen depresión y es en interrelación unos con otros cuando contribuyen a la aparición de este trastorno.

Si después de leer este artículo, estás pensando que no puedes cambiar tu predisposición biológica, te invito a que te concentres en lo que sí puedes cambiar: tus pensamientos y tus conductas.

Y si crees que solo no puedes o no sabes cómo hacerlo, consulta, hay una alternativa a la depresión.

A continuación un documental producido por TVNZ y dirigida por Greg Stubbings y Virginia Wright.   La mente enferma: Depresión, publicado en la 2 de Tve

¿Cuál crees que ha sido la causa de tu depresión?
¿Sabes por qué estás deprimido?