¿Por qué nos dejamos influenciar por los demás?

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¿Por qué nos dejamos influenciar por los demás?

El experimento de Asch sobre conformidad grupal

Por qué nos dejamos influenciar por los demás. ¿Somos seres independientes de criterio o fácilmente influenciables? Responder a esta cuestión con un sí o un no es simplificar en exceso el asunto que nos ocupa, pues como explicaremos en este artículo, todos podemos actuar en contra de lo que pensamos, al menos en determinadas circunstancias.

Mucho antes que nosotros, Solomon Asch quiso investigar sobre el tema de una manera científica, para lo cual reunió a un grupo de 7-9 personas que, de forma pactada, seguían las directrices del experimentador, excepto una sola persona, llamada sujeto crítico que, ajeno completamente al verdadero motivo del estudio, pensaba que iba a colaborar en un experimento de percepción visual.

La pregunta era la siguiente:

¿Cuál de estas tres líneas verticales y de diferente longitud se asemeja más en largura a la línea vertical presentada como modelo?

  •  Los dos primeros ítems todos los cómplices del experimentador respondían correctamente y en los siguientes fallaban.
  • Había dos situaciones: la experimental en que el sujeto crítico siempre contestaba en voz alta en último lugar tras oír las contestaciones de los demás; y de control donde daba su respuesta por escrito y de manera secreta.
  • Pues bien, el porcentaje de errores cuando su opinión era escuchada por todos fue mayor (33%) que cuando nadie sabía su contestación (7%).

Se demostró que el sujeto crítico intentaba que sus respuestas no fueran muy diferentes a las de la mayoría, y cuando no “imitaba” al grupo evidenciaba por su lenguaje no verbal cierta incomodad. Pudo averiguarse que algunos anteponían su necesidad de aprobación a su percepción, fundiéndose con la opinión del grupo para evitar ser “la oveja negra” o diferentes. Otros, llegaban a dudar de sí mismos, cuestionándose su propia apreciación y dando por correcta la opinión de una mayoría frente a la suya “todos no pueden estar equivocados, seré yo”.

Este estudio aclararía nuestro interrogante inicial, al demostrar que somos seres eminentemente sociales, que sentimos al grupo (sociedad, familia, amigos) como un punto de apoyo y un referente para caminar por el mundo, por lo que cuando vemos o pensamos algo distinto a lo que la mayoría grupal manifiesta, se produce en nosotros una disonancia o tensión cognitiva entre lo que pienso y lo que quiero pensar para sentirme integrado.

 

Si esta permeabilidad en las ideas la encontramos incluso en ejemplos, como los de este experimento, donde lo que percibimos (longitud de líneas) puede medirse y el grupo está compuesto de personas con las que no se mantiene un vínculo estrecho, imaginemos con qué facilidad podemos dejarnos influenciar cuando no estamos muy seguros de lo que pensamos (aprendices, inseguros, baja autoestima, etc.) y además los otros pertenecen a un grupo con el que tengo un vínculo emocional significativo (familia, amigos en la adolescencia, etc.)

Por el contrario, puedo mostrarme menos influenciable: cuánto más seguro estoy de mis creencias, valores y percepciones; cuanto menos me identifico y vinculo con el grupo en cuestión y cuánto más privado hago mi pensamiento.

¿Te consideras fácilmente influenciable?

¿Alguna vez te ha podido la presión del grupo?

Photo Credit: Circuito Fora do Eixo.

Fuente: Fundación IS+D para la Investigación Social Avanzada y youtube

Por | 2017-08-08T00:11:13+00:00 abril 8th, 2014|Psicología|Sin comentarios

About the autor:

Licenciada en Psicología por la UAM, Col. Nº M-16099. Experto en Psicoterapia Breve. Máster en Sexología y amplia experiencia como psicóloga y formadora en el área de la psicología de la salud y la educación. Fundadora de Tupsicologia.com, asesoramiento psicológico presencial y on line, un apoyo profesional y cercano

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POR LA AUTORA DE ESTE BLOG

EXPERTA EN TERAPIA PAREJA

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