Estreno sección de entrevistas e inaugura mi casa Aida Baida Gil de www.coachdelaprofesional.com, ¿puedo pedir más?. Llevo tiempo suscrita a su newsletter, porque en sus artículos encuentro muchas respuestas a los obstáculos que como mujer, profesional, madre y emprendedora me encuentro cada día.

Aida es coach, bióloga y doctora en Genética. Trabajó como científica, pero dejó el laboratorio para certificarse como Coach y ayudar a mujeres que, como tú, quieren tomar decisiones profesionales con confianza y certeza.

Si te interesa el cambio y eres de las que están comprometidas con su desarrollo personal y profesional, siéntate y toma nota:

#1. En mi opinión, no se puede ser una buena profesional del Coaching y asesorar a otros sin haber emprendido un cambio en algún área vital. ¿Qué pensamiento fue clave para ti para pasar de dedicarte a la investigación a ser facilitadora del cambio?

En realidad para ser una buena coach no tienes por qué haber experimentado lo mismo que tus clientes, sí es cierto que les ayuda a sentirse identificados y a conectar más contigo y que muchas veces entender por lo que están pasando te ayuda a dar más en el clavo, pero si tu formación ha sido buena no lo necesitarás para que tus clientes tengas buenos resultados.

A mí me costó muchísimo decidirme a dejar la ciencia y pasarme al coaching, porque la ciencia siempre había sido mi vocación.

… ese fue el desencadenante de todo.

#2. Sé que eres mamá, ¿cuáles son tus mejores herramientas para compatibilizar tu vida familiar con la de emprendedora?

Sinceramente, ¡tener ayuda! Nosotros aquí no tenemos familia y es fundamental tener ayuda, porque con todo no se puede o, si puedes, acabas agotada. Para mi es fundamental aceptar que no pasa nada porque no esté todo hecho y que no pasa nada por contratar a alguien que te ayude, si puedes hacerlo.

Además tener las prioridades claras es clave también. Para mí ahora mismo mi prioridad son mis hijos y eso hace que las decisiones de mi negocio se basen en ello, lo que implica rechazar cosas por ejemplo o trabajar menos para poder estar más con ellos.

Eso hace que te centres mucho, no tienes tiempo que perder. Por algo se dice que si quieres que algo se haga rápido se lo des a una madre. Aunque siempre he sido eficiente, ahora soy una máquina, ja,ja, aprovecho cada minuto al máximo.

#3. Te he leído que estás siempre invirtiendo y aprendiendo de grandes mentores, ¿quiénes han sido determinantes en tu proceso y en tu negocio?

Sí, continuamente, es algo que no solo se ve en los resultados de mi negocio sino que disfruto mucho, porque me encanta aprender. Para mi claves fueron tres personas: mi primera coach, Kristalyn Ryan, que me ayudó a pasar de la cabeza al papel la idea de mi negocio, me hizo ver y creer que era totalmente factible y eliminó mi sentimiento de no estar a la altura.

La segunda fue Ana Zabaleta que fue la que me ayudó a montar Coach de la Profesional desde cero cuando volví a España y es que en ese momento era la única persona en España que tenía un negocio online como el que yo quería. Y la tercera fue Diana Fontánez que al enseñarme a crear programas premium y a cerrar ventas hizo que mis ingresos se dispararan y que no volviera a tener escasez de clientes.

Ahora sigo aprendiendo, pero a estas alturas me resultan especialmente útiles mis reuniones con otras emprendedoras que están al mismo nivel que yo o superior.

#4. Has desarrollado un curso sobre “Cómo superar el síndrome del impostor”. Puedes presentarnos a este personaje con el que tenemos que lidiar, y darnos algunas ideas para combatirlo.

Es algo que descubrí hace mucho y con lo que me sentí muy identificada y al leer que al menos un 70% de las personas lo llegaría a experimentar en un momento u otro de su carrera decidí hacer algo al respecto. Aprendí sobre el tema, le pedí permiso a la persona que me lo descubrió, la doctora Valerie Young, para usar su método con mis clientes y creé el curso.


…de que estás donde estás por suerte o casualidad.

Te resulta imposible aceptar tus logros, considerarte tan inteligente como los demás te ven y eso, por supuesto, afecta muchísimo a tu carrera profesional y a tu autoestima.

La mayoría de las personas lo sufren de manera temporal al tener un trabajo nuevo o un puesto de más responsabilidad y desaparece con el tiempo, cuando ves que sí que estás preparado. Si este es tu caso, saber que es normal, que no te pasa nada raro y que con el tiempo y la experiencia se pasará, ayuda mucho. Acostúmbrate eso sí, a aceptar los cumplidos con un simple “Gracias” en lugar de minimizar tus logros con comentarios de tipo “No ha sido para tanto”, “cualquiera lo habría hecho”, “¿de verdad crees que está bien?”. Cuesta al principio pero verás como acabas sintiéndote más segura de ti misma y de tu valía.

Hay también casos en los que la experiencia no lo soluciona sino que lo agrava, sientes cada vez más presión, que alguien va a descubrir que eres un fraude y lo pasas muy mal, acabas saboteando tú misma tus oportunidades de éxito. En este caso, se requiere un trabajo más continuo con una serie de pasos para sustituir las normas internas que te pones tú misma. Es lo que detallo en mi curso y lo recomiendo si te sientes identificada. Tus lectoras pueden descargarse el primer capítulo del ebook gratis aquí 

#4. ¿Cuáles dirías que son las principales zancadillas que se ponen hoy en día las mujeres que “quieren, pero no acaban de dar” un giro profesional a sus vidas?

Lo principal son las excusas, de todo tipo, y es que es más fácil escudarse en una supuesta razón que hacer un cambio. Los cambios suelen conllevar incertidumbre, algún sacrificio, inseguridad y tienes que tener muy claro que de verdad quieres ese cambio para ir a por ello pase lo que pase, sin excusas.

No es fácil muchas veces, pero nadie dijo que lo fuera. Lo que está claro es que poniendo excusas y esperando a que las cosas cambien solas no se llega a ningún sitio. Te quedas como estás, que no es malo si es lo que quieres.

#5. ¿Qué dirías a todos aquellos que aún piensan que no se puede aprender a ser emprendedor, y que no todo el mundo vale para hacer cambios?

Siguen siendo excusas, todo el mundo puede hacer cambios pero no todo el mundo se atreve ni está a dispuesto a lo que un cambio conlleva. Eso sí, ser emprendedor no es para todo el mundo y, aclaro, todo el mundo PUEDE, pero no todo el mundo querría, porque conlleva una serie de características que te tienen que encantar, si no vas a sufrir con la experiencia.
Si, por ejemplo, eres una persona que necesita una gran estabilidad y no te gusta la incertidumbre, piénsatelo. Ser emprendedor requiere correr riesgos, invertir en tu negocio, vivir con una cierta incertidumbre y, a ser posible, disfrutar con ello.

#5. Tengo pacientes con 55 años que infelices en sus trabajos por cuenta ajena me dicen que ya es tarde para ponerse a montar un negocio, ¿algún revulsivo para ese miedo a “ya soy demasiado mayor, ya llego demasiado tarde”?

Lo mismo que antes, es otra excusa más. Me escriben personas con veintitantos diciéndome que ya es demasiado tarde… En esta vida hay que por lo menos intentar lograr lo que quieres, si lo consigues genial y si no por lo menos has disfrutado en el intento. Desde luego quedándote sentado quejándote de lo joven, mayor, guapo, feo que eres no te va a llevar a ningún sitio.

La semana pasada me escribió una lectora que con 61 años se está certificando como coach. Hace tiempo otra que acababa de terminar sus estudios con más de 70 años y otra que con 50 y tantos dejó su trabajo y monto un negocio de jardinería, me parece que era, porque era su sueño. Cada persona tiene sus circunstancias, pero si tú misma no crees en ti y no te lanzas nadie lo hará por ti.

#6.Una de las cosas que más me atraen de tus artículos son las preguntas que nos lanzas. ¿Cuáles son las principales preguntas que pueden sacarnos del estancamiento?

Te digo mis favoritas porque hay muchísimas.

  • ¿De aquí a 10 años te arrepentirías de haber intentado/no intentado esto? (Aplicable a una nueva oportunidad, idea, etc.)

  • Si no te importara lo que piensan los demás, ¿qué harías?

  • Si supieras que iba a salir bien, ¿qué harías?

Eso te dirá lo que de verdad quieres…

#7. ¿Cuáles son los miedos más frecuentes con los que te encuentras en tu consultoría?

En mujeres profesionales que quieren darle un giro a su carrera es muy frecuente el miedo a perder el estatus, sobro todo cuando el cambio es radical (como me pasó a mí con el cambio de científica a coach) y también a dejar lo que tienen, las comodidades, a que no funcione y pierdan lo que ya tienen.

En cuanto a las emprendedoras el miedo al no, que no es más que miedo al rechazo. Miedo a subir precios por si no venden o si dicen “pero tú quién te has creído”, miedo a hacer promociones por si molestas o los demás piensan que eres una pesada y les estás engañando.
Es importantísimo ser consciente del gran valor que aportas con tus servicios para poder seguir adelante y que esos miedos no te detengan. Ese es el principal problema, no el tener miedo, todos tenemos miedos y siempre estarán rondando, sino que ese miedo te detenga.

#8. ¿Qué es lo que te resulta más gratificante de tu trabajo?

Estar continuamente aprendiendo y desarrollándome personal y profesionalmente. El límite me lo pongo yo y es muy gratificante y desafiante.

¿Tienes el síndrome del impostor?

¿Creer que tienes madera de emprendedora?

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